“No puedes ayudar a los pobres destruyendo a los ricos. No puedes fortalecer al débil debilitando al fuerte. No se puede lograr la prosperidad desalentando el ahorro. No se puede levantar al asalariado destruyendo a quien lo contrata”.

«Casi todas las personas son tan felices como se deciden a serlo».

«No hagas nada por cualquiera que pueda hacerlo por sí mismo».

«Nos podemos quejar porque los rosales tienen espinas, o alegrarnos porque las espinas tienen rosas».

«El hombre que no investiga las dos partes de una cuestión, no es honrado».

«Los que buscan el mal en la gente seguramente lo encontrarán».

«Yo no soy nada, la verdad es todo».

«Yo no sé quién fue mi abuelo; me importa mucho más saber quién será su nieto».

«No te dejes engañar. Las revoluciones no van hacia atrás».

«Deberíamos ser demasiado grandes para no tomar la ofensa y demasiado nobles para no darla».

Abraham Lincoln y las desigualdades