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El ángulo ciego

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La noche del cazador dirigida por Charles Laughton, 1955

La noche del cazador dirigida por Charles Laughton, 1955

Defender a los niños y enseñarles a defenderse desde el esfuerzo y la exigencia.

La noche del cazador dirigida por Charles Laughton, 1955

El Mal no descansa.

La noche del cazador dirigida por Charles Laughton, 1955

El Bien tampoco. El Mal cantando la misma canción del Bien y el Bien cantando aún más fuerte su canción. Obra maestra.

Una noche en el viejo México dirigida por Emilio Aragón, 2013

Una noche en el viejo México dirigida por Emilio Aragón, 2013
Una noche en el viejo México dirigida por Emilio Aragón, 2013
Una noche en el viejo México dirigida por Emilio Aragón, 2013

Añoranza de tiempos más viriles. La entrada de la juventud en el campo minado de la vida. Robert Duvall es el alter ego del director. El personaje de Patty (Angie Cepeda) es el de una mujer que acoge con alegría al mundo tal como es, lo trata de igual a igual (sin decadente e ideologizados feminismos).

El tercer hombre dirigida por Carol Reed, 1949

El tercer hombre dirigida por Carol Reed, 1949
El tercer hombre dirigida por Carol Reed, 1949
El tercer hombre dirigida por Carol Reed, 1949

De las mejores… Holly Martins (Joseph Cotten) es la soledad del Bien y su templanza…

Cabalgar en solitario dirigida por Budd Boetticher, 1959

Cabalgar en solitario dirigida por Budd Boetticher, 1959
Cabalgar en solitario dirigida por Budd Boetticher, 1959
Cabalgar en solitario dirigida por Budd Boetticher, 1959
Cabalgar en solitario dirigida por Budd Boetticher, 1959

Quinto de los siete extraordinarios westerns que Boetticher llevaría a cabo desde el rodaje de Seven Men from Now (1956). Como siempre, guión de Burt Kennedy y… el inmenso Randolph Scott​. Solamente por el personaje del pistolero interpretado por Pernell Roberts (Bonanza) vale la pena ver esta película.

Los cuatrocientos golpes dirigida por François Truffaut, 1959

Los cuatrocientos golpes dirigida por François Truffaut, 1959
Los cuatrocientos golpes dirigida por François Truffaut, 1959
Los cuatrocientos golpes dirigida por François Truffaut, 1959
Los cuatrocientos golpes dirigida por François Truffaut, 1959

La infancia de la juventud parisina que salió a la calle en Mayo del 68. La laxitud de la acomodación de la clase media en su incapacidad para enfrentarse a la rebeldía narcisista de unos niños manipuladores, más preocupados por satisfacer sus deseos bajo la coartada de haber recibido poco cariño. Hijos ensayando la desobediencia con la finalidad de obtener derechos sin contrapartidas.

Dallas Buyer Club dirigida por Jean-Marc Vallée, 2013

Dallas Buyer Club dirigida por Jean-Marc Vallée, 2013
Dallas Buyer Club dirigida por Jean-Marc Vallée, 2013
Dallas Buyer Club dirigida por Jean-Marc Vallée, 2013

Un enfermo terminal monta un negocio de tráfico ilegal de medicamentos en fase de experimentación, siendo sus clientes enfermos terminales desesperados. Todo muy progresista.

Rojo y negro dirigida por Carlos Arévalo, 1942

Rojo y negro dirigida por Carlos Arévalo, 1942
Rojo y negro dirigida por Carlos Arévalo, 1942

De lo mejor del cine español, dirigida por uno de sus directores malditos: Carlos Arévalo. El guión fue escrito en 1934 y, tras su estreno en el cine Capitol, es retirada de las salas tras un par de semanas en pantalla y olvidada hasta los 90. Es Ramón Rubio quien rescatará la cinta de entre los archivos de la Filmoteca Española.

Rojo y Negro narra la historia de Ernestina y de Miguel, amigos de la infancia que toman opciones políticas diferentes en el Madrid republicano de preguerra (personajes interpretados por Ismael Merlo -padre de María Luisa Merlo y abuelo de Luis Merlo) y una excepcional Conchita Montenegro. El primero interpreta a un miliciano, mientras que Conchita es una falangista quintacolumnista en el Madrid del Terror Rojo.

Aparte de algunos episodios de propaganda, lógica en una cinta de 1942, las escenas de lo que sucede en las checas son de muy veraces (contrastado con los supervivientes de las mismas), destacando su magnífico plano secuencia.

Rojo y negro dirigida por Carlos Arévalo, 1942

Mad Max 2, el guerrero de la carretera dirigida por George Miller, 1981

Mad Max 2, el guerrero de la carretera dirigida por George Miller, 1981

Mad Max 2, el guerrero de la carretera, esa distopía en la que escasea el combustible y se pasan toda la película utilizando vehículos motorizados como si el barril de crudo lo regalaran.

Mad Max 2, el guerrero de la carretera dirigida por George Miller, 1981

El hombre de moda de Fernando Méndez-Leite, 1980

El hombre de moda de Fernando Méndez-Leite, 1980

El protagonista de «El hombre de moda» sobrelleva el peso del desconcierto del hombre pelele… un cobarde diplomado en machismo de izquierdas. Un hombre que no se intimida por su nadería, por la contundente sinceridad de su nadería. El Mr. Chance español, siendo su televisor el tardo-franquismo y su mentor político la transición.

Si la iluminación hubiera sido de más calidad, será una película excelente (nada que objetar al responsable Porfirio Enríquez, que sin duda hizo maravillas con el presupuesto disponible).

Podemos intentar extraer sesudas conclusiones acerca de la importancia del significado de que al final de la película aparezca la única escena rodada en exteriores, cuando parece que la explicación sensata es que no había más dinero para exteriores.

 

El hombre de moda de Fernando Méndez-Leite, 1980
El hombre de moda de Fernando Méndez-Leite, 1980
El hombre de moda de Fernando Méndez-Leite, 1980

El gran Lebowski dirigida por los hermanos Cohen, 1998

El gran Lebowski dirigida por los hermanos Cohen, 1998

Apología del vago insustancial. Una oda al esfuerzo de hacer todo lo posible para no tener que hacer nada.

The Big Bang Theory, CBS, 2007-2019

The Big Bang Theory, CBS, 2007-2019

Científicos posmodernos, dóciles, al servicio de lo establecido, entusiastas de los videojuegos y de los disfraces, infantiles y ridiculamente divertidos. Parodia realista y sumamente benévola de una generación de incompetentes sociales.

El año más violento dirigida por J.C. Chandor, 2014

El año más violento dirigida por J.C. Chandor, 2014
Nueva York, año 1981 -según las estadísticas, el año con más crímenes y atracos de la historia en la ciudad-. El inmigrante hispano Abel Morales (Oscar Isaac) y su mujer Anna (Jessica Chastain) han conseguido sacar adelante con éxito su empresa de distribución y venta de gasóleo. Ahora están a punto de lograr la última pieza de su sueño americano: comprar un cotizado terreno frente al río Hudson, un enclave que les permitirá expandirse en el negocio y superar a su competencia. Pero la violencia que sufren en el transporte de sus camiones y una investigación policial amenazan con destruir todo lo que han logrado hasta ese momento.
El año más violento dirigida por J.C. Chandor, 2014
El protagonista, Abel Morales mantiene bien definidos los límites éticos que no está dispuesto a traspasar. Se trata de un personaje con temple de acero, quien, a pesar del sistema, la adversidad de las circunstancias y la corriente de corrupción y violencia, lucha por sostener a flote sus valores de rectitud y honestidad. Desea que su negocio crezca legalmente, sin embargo, es provocado por la competencia, por las familias que por mucho tiempo han controlado el monopolio del combustible, que ante el acelerado crecimiento de su compañía, se muestran celosas y molestas. Y es que es frecuente que los que están arriba no permitan a los demás crecer. Pero como el mismo Abel nos dice en uno de sus comentarios, “cuando tienes miedo de saltar, es exactamente cuando debes de hacerlo, porque de lo contrario te quedarás siempre en el mismo lugar”.
El año más violento dirigida por J.C. Chandor, 2014
Por fin alguien defiende con uñas y dientes que la única manera de enfrentarse a la realidad es defendiendo la legalidad, incluso cuando la legalidad no defiende a la legalidad.
El año más violento dirigida por J.C. Chandor, 2014
Una película de mafiosos en la que se defiende que, no solamente el fin nunca justifica los medios, sino que solamente los medios avalan que el fin tenga algún sentido… en la que se defiende que, por tener miedo al fracaso, solamente los que resisten y se esmeran acaban encontrando la mejor solución, la más ética.
El año más violento dirigida por J.C. Chandor, 2014
Chandor hace gala de un estilo urbano que recuerda al maestro Sidney Lumet,
El año más violento dirigida por J.C. Chandor, 2014
Jessica Chastain, al igual que Oliver Isaac, están de lujo.

King Kong

King Kong
King Kong
King Kong
King Kong dirigida por Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, 1933
King Kong dirigida por John Guillermin, 1976
King Kong dirigida por Peter Jackson, 2005

Todo King Kong viene a decirnos que la mujer complica la vida de la bestia primaria y posesiva que es el hombre (lo cual no deja de ser cierto, exactamente igual que a la inversa).

To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012

To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012
Veamos, en To the wonder se trata de ¿de qué?… supongamos que lo que se desea es reflejar la vacuidad de las relaciones sentimentales y tan loable propósito se hace, pretenciosamente, desde la vacuidad del propio lenguaje cinematográfico. Terrence Malick se dedica, sin ningún esfuerzo ni miramiento, a hacer un cine carente de estructura emocional, en el mal entender que si narramos sin comunicar estamos trasladando incomunicación al espectador, cuando en realidad lo único que nos traslada es desesperación ante el aburrimiento por la nadería de su cine. Sin duda, no nos hacía falta conocer el detalle de que se trabajó sin guión alguno (que es como reconocer que no había historia alguna que contar), y que los actores tuvieran que leer Madame Bovary, con la finalidad de poder ofrecernos el supuesto estado emocional en que tal lectura les debía haber trasportado, nos indica la pobreza argumental sobre la que se sustenta este armatoste estético. Porque estético es hasta la saciedad, siguiendo la estela flou de un David Hamilton desencadenado. Encuadres cuidadosamente (o no tanto) desajustados, permanentes travellings bajos, planos generales de paisajes bucolizados, planos cortos de actores acariciándose sin motivación alguna… son algunas de las herramientas que se nos desenfundan en fallido afán de compartir con el espectador algo que no existe (en ese sentido la película sí tiene éxito). Hemos dicho, y nos reiteramos, que es una película pretenciosa porque lo que evidencia continuamente es su pretensión de pretender «algo» que, dicho sea de paso, no consigue plasmar en ningún momento. El protagonista (Ben Affleck) es un tipo aburrido que pasea su físico como si le pesaran todos los huesos, pone cara de mueca feliz cuando es feliz y cara de mueca infeliz cuando es infeliz, aunque se ve claramente que en ningún caso sabe por qué lo hace (probablemente porque nadie se lo ha dicho) y trabaja (suponemos) para un laboratorio, recogiendo muestras de posibles vertidos industriales (no olvidemos que Malick se tiene como defensor de la naturaleza, así que probablemente es esta su aportación ecológica al filme). En todo caso, Ben, durante unas vacaciones (¿?) en París conoce (¿cómo?, un misterio que el no guión no desvela ya que equivaldría a tener que pensar en «situaciones») a Olga Kurylenko y a su hija, que no sabemos muy bien de qué viven, suponemos que de la pensión alimenticia del ex marido, y, una vez debidamente enamorados, viajan a la isla francesa de St Michel (se acompaña este periplo con secuencias del patético efecto que les produce tal enamoramiento). Una vez los tres en Estados Unidos no pasa nada especial (excepto que la enamorada sigue sin trabajar) y debemos entender que, por dicho motivo, que no pasa nada, acontece el desenamoramiento y la separación. Digno de mención es el comportamiento de la hija, una niña mimada que se pasa el día bailando con su madre, y que en cuanto se percata de que se acaban los ingresos decide, sin mayores preocupaciones, volver a vivir con su padre. Bueno, acto seguido Ben Aflleck tiene una aventura amorosa igual de incomprensible con Rachel McAdams (no porque no comprendamos que alguien se pueda enamorar de Rachel McAdams sino porque tal estado placentero cae del cielo como un pájaro muerto), tan sorprendentemente enamorada de Ben como anteriormente lo estuvo Olga, acabando la cosa de la misma manera, o sea, Rachel le abandona cuando pasa el tiempo y Ben sigue haciendo exactamente lo mismo, o sea, nada. Si bien Ben no muestra más que una cierta cara de tristeza ante tales situaciones, queda patente su indiferencia general, lo que contrasta con la subordinación infantil y ridícula a la que se ofrecen ambas mujeres (Olga baila para él, llegando a besarle, literalmente, los pies). La voz en off expresa la más absoluta miseria intelectual de todos los personajes. Frases como «el amor me ama» o «necesitas tener fuerza para vencer a tu fuerza» son de una insustancialidad posmoderna elevada al cubo… porque de esto se trata, de mostrarnos no la vida, sino la vida vista por un posmoderno esteticista y pedante que no sabe nada de la vida. Por si no fuera suficiente, hay un segundo intento entre Olga y Ben, pero ahora ya es patente que son dos personajes con serios problemas psicológicos: la absoluta carencia de empatía de él y la bipolaridad de ella.
To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012
To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012
To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012
To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012
To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012
Es esta una película descaradamente machista, pero no por el machismo que pueda desprender el protagonista, que ni hace ni deja de hacer, sino que las machistas son las mujeres, enfundadas en un inacabable y sumiso romanticismo de retrasados mentales: machismo posmoderno de similar cuño al que se nos presenta en los anuncios de perfumes (¿tal vez la otra cara de la misma moneda del actual feminismo?).
To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012
Terrence Malick y sus pastelosas y edulcoradas fotografías de maizales.
To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012
También aparece un sacerdote (Javier Bardem), entendemos que con la ridícula pretensión de añadir una cuota de espiritualidad existencialista a la película, y cuyo trabajo consiste en posar manos, poner cara de él mismo pero metido en una sotana que le va pequeña, dar sermones que sin duda favorecen que lo envíen aún más al Oeste, y tener pensamientos cuánticos del tipo «Dios está arriba, abajo, delante, detrás, a mi izquierda, a mi derecha… ¿por qué no lo veo ni lo siento?» (¿tal vez porque no existe y nadie en su sano juicio ni lo ha visto ni lo ha sentido?).

El cabo del terror dirigida por J. Lee Thompson, 1962

El cabo del terror dirigida por J. Lee Thompson, 1962
El cabo del terror, la de 1962, la buena, es una película en la que se plantea el dilema de la capacidad de defensa de la sociedad ante el acoso, pero sin las huecas florituras posmodernas, sino de forma descarnada, tocando hueso. El enfrentamiento entre el abogado Sam Bowden (Gregory Peck) y el ex-presidiario Max Cady (Robert Mitchum) nos plantea, a través de la gran actuación de sus actores, a un hombre de ley (para más inri abogado) que, a pesar del acoso al que se ve sometido, no tiene miedo de defender el entorno social que pone en riesgo Max Cady, básicamente con su presencia, pero sabiendo desde el primer momento que su aparente calma esconde a un hombre violento, con un obsesivo deseo de venganza, venganza que debe culminarse violando a la hija de Sam Bowden, No hay sentimentalismos ni víctimismos, todos los personajes, incluida la hija, asumen la situación y, cada uno con sus armas, se enfrentan a ella. La Ley los protege hasta el límite que la propia Ley se impone, que no es otro que el de que no se puede acusar a nadie por presuponerle intenciones de hacer algo ilegal, por muy evidente que éstas sean. Es en esa frontera en la que se desarrolla la acción, y lo hace a la manera del mejor cine, o sea, mediante una planificación cinematográfica tan sólida como paciente, permitiéndonos involucrarnos y hacernos sentir «dentro» de la tensión, de manera que nos veamos abocados a sopesar que haríamos nosotros en una situación similar. El desenlace, la toma de posición de la película, no puede ser más atractiva, más realista y no es otra que la de que un ciudadano tiene derecho a defender su vida y a las personas que forman parte de su vida, de la venganza y del miedo.
El cabo del terror dirigida por J. Lee Thompson, 1962
El cabo del terror dirigida por J. Lee Thompson, 1962
El cabo del terror dirigida por J. Lee Thompson, 1962
El cabo del terror dirigida por J. Lee Thompson, 1962
El cabo del terror dirigida por J. Lee Thompson, 1962
Si Max Cady no teme infringir la Ley, Sam Bowden no teme a los hombres que no temen infringir la Ley.
El cabo del terror dirigida por J. Lee Thompson, 1962

Un marido de ida y vuelta dirigida por Luis Lucía Mingarro, 1957

Un marido de ida y vuelta dirigida por Luis Lucía Mingarro, 1957
Si los americanos hubieran podido, y si la hubieran visto, habrían comprado los derechos de «Un marido de ida y vuelta» para hacer la versión americana, con Henry Ford, Katharine hepburn y James Stewart, dirigida por George Cukor. Un guión impredecible, sorprendente, sutil, inteligente y ágil (de Jardiel Poncela, por supuesto). Se demuestra que en 1957, en España, se podían contar muchos tipos de historias, en este caso la historia de un trío, dos hombres enamorados de la misma mujer (Emma Penella) que acaban compartiéndola eternamente. Excelentes tanto actores principales como secundarios, destacando la formidable actuación de Fernando Fernán Gómez y Fernando Rey. Crítica feroz a la mujer superficial, caprichosa y dominante que, por contra, maneja a su antojo a sus amantes. Una película donde el surrealismo tiene fundamento, está anclado en la realidad, se burla de ella. Si resulta difícil saber acabar una historia como esta, sin duda el final de la película supera las expectativas.
Un marido de ida y vuelta dirigida por Luis Lucía Mingarro, 1957
Un marido de ida y vuelta dirigida por Luis Lucía Mingarro, 1957
Un marido de ida y vuelta dirigida por Luis Lucía Mingarro, 1957

Apocalypse Now dirigida por Francis Ford Coppola, 1979

Apocalypse Now dirigida por Francis Ford Coppola, 1979
El hilo conductor de Apocalypse Now es el lema «Roma no paga a traidores». La iluminación de esta película se nutre del barroco español. El ejército vietnamita del Coronel Kurtz (Marlon Brando) recuerda a la sociedad de los indígenas precolombinos. El capitán Willard (Martin Sheen) vuelve al mundo normativo porque Kurtz le pide que entregue sus escritos a su hijo. Es Kurtz quien salva a Willard, no Willard a Kurtz. Para Kurtz es más importante salvaguardar sus escritos que ganar su propia guerra. Es más importante la ética que la moral.
Apocalypse Now dirigida por Francis Ford Coppola, 1979
Apocalypse Now dirigida por Francis Ford Coppola, 1979
Apocalypse Now dirigida por Francis Ford Coppola, 1979
Apocalypse Now dirigida por Francis Ford Coppola, 1979

Churchill dirigida por Jonathan Teplitzky, 2017

Churchill dirigida por Jonathan Teplitzky, 2017
Churchill, dirigida por Jonathan Teplitzky y basada en un guión del historiador (obcecadamente anglófilo) Alex von Tunzelmann, se nos plantea (así lo advierte en sus entrevistas el director) como la merecida hagiografía a uno de los líderes más destacados de la II Guerra Mundial… lo cual resulta extraño porque lo que vemos en la pantalla es un hombre en permanente estado de zozobra y agarrotado por el recuerdo del brutal fracaso inglés en la batalla de Gallipoli (I Guerra Mundial), oponiéndose con tanto ahínco como ausencia de éxito, a la estrategia militar planteada por los norteamericanos como nuevos dueños de la guerra, limitándose a la labor de mantener la moral de la población mediante sus discursos y su icónica presencia. Película para mayor honra, aunque ridícula visto lo que se nos muestra, del desaparecido Imperio británico, que hubiera resultado interesante si en lugar de intentar hacernos creer que esos largos y edulcorados planos (tanto generales -¿la soledad del líder?- como primeros planos -¿la conciencia del líder?-) hubieran estado al servicio de un proyecto intimista que reflejara el peso y los efectos de la culpa (250.000 bajas contra los turcos en 1915), el duro tránsito a la vejez y a la decadencia que la misma conlleva. Los actores se lucen, lástima que la empresa sea engañosa y vacua.

Perdiendo el Norte dirigida por Nacho García Velilla, 2015

Perdiendo el Norte dirigida por Nacho García Velilla, 2015
Perdiendo el Norte, dirigida por Nacho García Velilla, excelente director que vendría a ser lo que antaño denominábamos «un buen artesano», esos que son etiquetados como comerciales y que con el tiempo es rescatada su sobria solvencia, contiene la estilizada sal gorda de Billy Wylder y un fresco humor castizo, sin alharacas ni mutantes desvaríos posmodernos, tan pertinaces en el cine, tan exitoso como vacuo, almodovariano. Una comedia (brillante puesta al día de la no menos brillante Vente a Alemania, Pepe), donde se contrasta que Alemania (¡vivan los protestantes!) es un capitalismo más duro, más cruel, que el español. Un porreta con barretina (guiño tramontanés y daliniano), turcos enseñando alemán a españoles, una clase media que quiere ser lo que no es y acaba siendo lo que es, un veterano de la emigración dispuesto a morir (olvidar) con las botas puestas, un turco estéril, en fin, un lugar esa hostil Alemania donde «La generación perdida…, generación que iba a vivir mejor que sus padres y a acabado peor que sus abuelos» acaba asumiendo, igual que sus abuelos que «…emigrar y engañar a la familia viene a ser lo mismo». Excelentes actores y excelentes interpretaciones, donde destacan Julián López, Miki Esparbé y José Sacristán.
Julián López en Perdiendo el Norte dirigida por Nacho García Velilla, 2015
Julián López, el Jack Lemmon español.
Miki Esparbé en Perdiendo el Norte dirigida por Nacho García Velilla, 2015
Miki Esparbé, el fumeta que ve el mundo al revés de lo que es.
José Sacristan en Perdiendo el Norte dirigida por Nacho García Velilla, 20155
José Sacristán, impecable en su personaje del español irreductible lúcidamente anclado en la trituradora alemana.

La niebla dirigida por Frank Darabont, 2007

La niebla dirigida por Frank Darabont, 2007
La niebla dirigida por Frank Darabont, basada en una novela homónima de Stephen King, es la historia de un padre que, al principio de la película y con buen criterio, aparta a su hijo de las ventanas y se refugian en el sótano, salvándole así la vida. A partir de ahí es una película intrascendente por grosera, por la grosería de presentarnos una mala imitación de arquetipos sociales trascendentes en todo su intrascendente esquematismo.

Quentin Tarantino

Quentin Tarantino
Quentin Tarantino (Knoxville, Tennessee, 27 de marzo de 1963) es el típico farsante habilidoso, por eso su cine es un engaño, una farsa, una mala imitación, un intento de hacer pasar por realidad la bidimensionalidad de un trampantojo. Tiene ingenio pero al carecer de inteligencia cuando copia cree que es original. No se hace pasar por, cree ser. Su cine es un pastiche, un cortar y pegar el material de películas serie B de un video-club así como la devaluación de lo mejor del cine japonés y de los comics, todo aderezado con una banda sonora repleta de canciones memorables (recordemos que las canciones ya estaban ahí). Como no tiene nada que decir se refugia en la planificación pormenorizada de la violencia gratuita, a la que denomina retrato social, de ahí su inmenso malestar cuando le recuerdan la vacuidad de la violencia de su cine, ya que presiente descubren la vacuidad de su pensamiento.

Un tipo serio dirigida por Joel y Ethan Coen, 2009

Un tipo serio dirigida por Joel y Ethan Coen, 2009

Un tipo serio de Joel y Ethan Coen es la historia de Larry Gopnik (Michael Stuhlbarg), un judío de clase media en el medio-oeste americano durante la década de los sesenta. Un «hombre bueno» (o sea, un hombre iluso que vive al pie de la letra de acuerdo con las fantasías éticas relatadas por sus mayores) enfrentado, con tan pobres herramientas, a una terca realidad que insiste una y otra vez en no tener en cuenta la pobreza de medios de su religión.

Un idealista enzarzado en hacer frente a la contundencia del mundo con el bagaje de sus esquemas, al mismo tiempo que no acepta que el mundo no tiene porque tener en cuenta su idealismo.

El planeta de los simios dirigida por Tim Burton, 2001

El planeta de los simios dirigida por Tim Burton, 2001
El planeta de los simios de Tim Burton es la historia de Ari (Helena Bonham Carter), una simia animalista que a su vez es una zoofílica celosa. Los simios viven en una época que es un híbrido de Alta Edad Media, indios norteamericanos e Imperio Romano… lo único contemporáneo es el mencionado movimiento animalista. Las tácticas del ejército simio se resumen en un «Tu ve por ahí, tu ves por allí y el resto conmigo». La civilización simia es un calco de cualquier civilización humana en decadencia. Mientras que el Capitán Leo Davidson, el personaje humano protagonista (hieráticamente interpretado por Mark Wahlberg), es una especie de Mesías interestelar y asexuado, carente de cualquier atisbo de lucidez psicológica, el personaje de El General Thade (Tim Roth) es un homosexual prendado de su lugarteniente, el no menos simio Coronel Attar (Michael Clarke Duncan), el cual, dicho sea de paso, es el personaje más interesante de la película. No pasa inadvertido que los simios son negros, así que se nos plantea un mundo exactamente igual al nuestro pero en el que los blancos ostentan la posición social contemporánea de un negro, y a la inversa, lo que se hace evidente en el final de la película, cuando Davidson bien puede decir «Estoy en mi mundo», con la diferencia de que su posición social ha variado notablemente, ya que por muy astronauta de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos que sea, no deja de ser un blanco en un mundo de negros. Lo mejor, los actores maquillados (y su maquillaje), lo peor, la insustancialidad de los supuestos dilemas biológicos y morales.

Hulk dirigida por Ang Lee, 2003

Hulk dirigida por Ang Lee, 2003

Hulk trata de qué diablos hacer con un tipo de buenas intenciones pero con un mal genio superlativo. Su única posibilidad de integración es aprender a ser el hombre más calmado del mundo, lo que visto lo visto no parece sencillo.

El mejor personaje, el padre de la «chica» (interpretado por Sam Elliott), se ve rodeado de sentimentalismo barato siendo el único que utiliza la lógica, teniendo claro desde el principio que debe acabar con Hulk y con su padre.

No parece muy comprensible la preocupación del padre de Hulk (interpretado por Nick Nolte, personaje iluminado al se le describe como representante de la Ciencia cuando en realidad es un trastornado mental… enfrente tiene a la abnegada novia -Jennifer Connelly- una ñoña que se dice científica) ya que con el «poder» que parece tener ¿para qué precisa el de su hijo?

Los enemigos de Hulk no están muy claros, aparte de su padre (que por causas desconocidas insiste en hacer piña con Hulk -¿para qué?-) y de una jauria de perros mutantes salidos de no se sabe dónde.

Hulk dirigida por Ang Lee, 2003

Eric Bana habría sido un gran Supermán… se equivocó de monstruo.

El Dorado dirigida por Howard Hawks, 1966

El Dorado dirigida por Howard Hawks, 1966
El Dorado nos enseña como enfrentarnos a la vida, no hay compasión ni justicia, hay esfuerzo, trabajo en equipo y estrategia. También nos muestra como desintoxicar a un alcohólico.

Lío embarazoso (Knocked Up) dirigida por Judd Apatow, 2007

Lío embarazoso (Knocked Up) dirigida por Judd Apatow, 2007

Lío embarazoso es la historia de una mujer dispuesta a ser madre soltera antes que casarse con un imbécil. Parodia no exenta de alegría de vivir aderezada que en un lado de la báscula tiene una mujer madura y segura de si misma y en el otro un adolescente llevado al límite de la incompetencia. Se adereza con pinceladas de un Hollywood satirizado y absurdo. El personaje de Katherine Heigl es el de una mujer empoderada de verdad.

Más falsas apariencias vs. Amigos con dinero

Jennifer Aliston

La idea de contraprogramar Amigos con dinero (Nicole Holofcener, 2006) con Más falsas apariencias (Howard Deutch, 2004) -o a la inversa- no es otra que la de «robar» espectadores la una a la otra, dividiendo al público de Friends entre los fans de Jennifer Aniston y los de Matthew Perry (ridículo dilema donde los haya pues ambos fuera de Friends son minúsculos). Patente la mediocridad del que compite para que el «otro» no gane, proponiendo otra versión de lo mismo en lugar de presentando una propuesta de más calidad.

Más falsas apariencias
Amigos con dinero

Scandal, serie TV

Scandal, serie TV

Scandal, serie de televisión basada en la lamentable y obscena realidad de la administración de George H.W. Bush, es un lamentable y obsceno esfuerzo de un equipo de egoístas profesionales (Olivia Pope & Associates) por «tapar» las miserias de los egoístas más poderosos, aquellos que ostentan el poder político. Gestión de crisis le llaman los muy cínicos a ocultar sus trapicheos.

La huella, La huella y Open Windows

Open Windows parece un remake no oficial, infumable, de La huella de Kenneth Branagh, que a su vez era un remake borroso y aburrido, este sí, oficial, de la única huella que ha dejado huella, la de Mankiewicz… esperemos no haya más entregas ni oficiales ni encubiertas.

Page eight y El escritor

A pesar de que la película de la BBC «Page eight» (David Hare, 2011) tuvo su continuación oficial en el 2014 con «Turks & Caicos» y «Salting the Battlefield», formando las tres películas la trilogía The Worricker, para mí la continuación de «Page eight» no es otra que «El escritor» de Roman Polanski, estrenada un año antes.

St. Vincent y Gran Torino, la misma historia

St. Vincent y Gran Torino, dos películas, dos tonos (comedia y drama), la misma historia. En ambas se trata a los niños como a seres humanos que deben aprender a ganarse el sustento sin ñoñerías ni pusilanimidades, con la diferencia que en la primera el futuro lo conforma una «familia» formada por los supervivientes de la gran debacle americana, mientras que en la segunda es la familia tradicional asiática la que mantiene vivos los valores de la autonomía personal basada en el propio esfuerzo.

Bill Murray es un Clint Eastwood desastrado.

St. Vincent y Gran Torino, la misma historia
St. Vincent

St. Vincent (Theodore Melfi, 2014)

St. Vincent

La lista de Schindler dirigida por Steven Spielberg, 1993

La lista de Schindler dirigida por Steven Spielberg (1993)

En La lista de Schindler, Spielberg se atreve a contar una historia y además una historia en sí misma importante, lo que la convierte en una película necesaria. Envuelto en una estética deudora tanto del expresionismo de Fritz Lang como del cine mudo, sospecho que el deseo de Spielberg era levantar el prototipo de un personaje antitético de Hitler, Oskar Schindler, el cual representa para Spielberg lo que él considera el reverso de la moneda, la manera de mostrar que hay dos maneras de que las personas se entreguen a una causa, dos tipologías de liderazgo enfrentadas, antagónicas, una en la que la vida es un medio (el  capitán de las SS,, jefe del Sonderkommando de Austchwitz, interpretado por Ralph Fiennes, como alter ego de Hitler) y otra en la que la vida es la finalidad, y en ese trayecto Oskar Schindler deriva hacia una especie de santidad obsesiva, que recuerda la escena de Jesús en el Monte de los Olivos, en las que el pecado es la imposibilidad de no poder dar lo suficiente. Una especie de anhelo de entrega que imposibilita el miedo en contraposición con el paroxismo de la violencia que acontece cuando la vida carece de sentido, cuando el miedo es casi absoluto y nos otorgamos como remedio la impunidad.

Me reafirmo en que el subrayar lo redundante de Spielberg es edulcorado, pero también me ratifico en su honestidad.

La lista de Schindler dirigida por Steven Spielberg (1993)
La lista de Schindler dirigida por Steven Spielberg (1993)
La lista de Schindler dirigida por Steven Spielberg (1993)

Page Eight dirigida por David Hare, 2011

Page Eight dirigida por David Hare (2011)

Acerca de la película Page Eight, estrenada en España como Entre líneas -¡!-, aparte de sus personajes coherentes con sus personalidades ya de por sí coherentes, de sus magistrales interpretaciones (mención especial merecen un sobresaliente Bill Nighy y un imperial Michael Gambon), aparte de sus diálogos inteligentes, de establecer la confianza como valor de supervivencia de la Ética y de la desconfianza como estrategia de la Moral, puedo decir que demuestra que Inglaterra, a pesar de los pesares, sigue asentando su cultura dominante en la conciencia de lo que es o no es «honorable». Así, hasta el personaje más oscurantista, en este caso el Primer Ministro, interpretado por Ralph Fiennes, está preocupado porque no se descubran sus turbias maquinaciones… y esa sola preocupación demuestra que incluso los más ególatras salvadores de la patria inglesa tienen conciencia de su doblez… no me imagino en España esa preocupación por aparentar una cultura democrática que está tan corrompida que ya ni aparentar precisa.

High-Rise dirigida por Ben Wheatley, 2015

High-Rise dirigida por Ben Wheatley, 2015

Tal vez sea debido a la creencia de que la mejor manera de expresar el caos es mediante la exposición caótica de acontecimientos, que esta película se complace a sí misma enorgulleciéndose de ser un retrato de la decadencia de nuestra civilización, simbolizada por la figura arquitectónica de un rascacielos, de la misma manera que David Cronenberg utilizó una limusina en su particular Cosmópolis (2012). Así no resulta extraño que Ben Wheatley se complazca en flashearnos con escenas oníricas cuyo sentido (el por qué, el cómo de los comportamientos) no le vale la pena rastrear porque, lo dicho, el caos es caos y no puede ser relatado más que mediante la acumulación de sinsentidos. Sin duda resulta impactante, nunca turbador, pero aun más resulta vacío y, sobre todo, cómodo, muy cómodo, para el director, satisfecho de si mismo por conseguir su objetivo, que no dudo sea otro que el de incomodar al espectador.

Lástima, porque el caos no es más que un cosmos por interpretar, y es eso, interpretar la realidad (o la ficción de esa realidad) lo que en esta película en ningún momento se vislumbra posible.

Doctor Zhivago dirigida por David Lean, 1965

Doctor Zhivago de David Lean, 1965

Omar Sharif es una Doctor Zhivago «extraordinario», perfecto.

El amor de Yuri Zhivago y Larisa («Lara») Antípova se fundamenta en la mutua admiración. Están hechos de la misma materia.

Yuri Zhivago es capaz de reconocer la belleza en cualquier circunstancia, por muy adversa y extrema que ésta sea.

Doctor Zhivago de David Lean, 1965
Doctor Zhivago de David Lean, 1965
Doctor Zhivago de David Lean, 1965
Doctor Zhivago de David Lean, 1965

First blood (Acorralado), dirigida por Ted Kotcheff, 1982

First blood (Acorralado), dirigida por Ted Kotcheff (1982)

Historia de lo que ocurre cuando dos personas, el sheriff Teasle (Brian Dennehy, impecable, como casi siempre) y el ex-combatiente John Rambo (Sylvester Stallone, átono como siempre), se enfrentan previamente incapacitados, uno por su personalidad y el otro por su experiencia bélica, para dirimir sus diferencias mediante el diálogo.

Buen retrato psicológico del sheriff Teasle, un excombatiente de Corea inadaptado a la sociedad por añoranza de la guerra, por añoranza de poder expresar libremente su violencia y las normas morales implícitas en esa violencia. Paradójicamente (no tanto), el sheriff Teasle es el representante de la ley en un pueblo de la América profunda.

Historia de un egoísta, el sheriff Teasle, fuerte con los débiles y débil con los fuertes, que obviamente se ha rodeado de colaboradores incapaces de hacer razonamientos que no sean violentos o pusilánimes, a los que arrastra en su locura, que no es más que el resultado de medir mal sus fuerzas al creerse capacitado muy por encima de sus posibilidades reales, no disponiendo de más recursos ante la reiteración de sus errores que la obcecación.

Historia de un hombre, el sheriff Teasle, que lleva la violencia a la guerra, y de otro, Rambo, al que la guerra le lleva a la violencia. No es un debate entre las secuelas de la guerra de Corea y la de Vietnam, ni entre dos generaciones, es un enfrentamiento entre dos personajes americanos que habiendo ambos luchado por su país, uno precisa de la violencia para expresarse y superar su miedo, y el otro, a pesar de saber utilizarla (los Estados Unidos le han enseñado muy bien ha hacerlo), quiere dejarla atrás pero no sabe cómo hacerlo porque la guerra (no importa cuál) le ha desprovisto de esa alternativa.

Curiosamente, el público, a diferencia de los actores que descartaron interpretar a Rambo, disfrutó de la violencia de la película, unos por el placer de ver reflejada su propia violencia, otros por el hecho de no amedrentarse y utilizarla en defensa propia, por encima de sus causas y motivaciones y de lo que representaba cada contendiente, lo que da que pensar.

Ted Kotcheff demuestra ser un director sobrio y competente al servicio de un mensaje coherente. Lo mejor, la ausencia de toda pretensión. Buena película.

First blood (Acorralado), dirigida por Ted Kotcheff (1982)
First blood (Acorralado), dirigida por Ted Kotcheff (1982)
First blood (Acorralado), dirigida por Ted Kotcheff (1982)