Blog Críticas de cine

El ángulo ciego

Blog personal de David Pérez Pol

Críticas de cine

The Big Bang Theory, CBS, 2007-2019

The Big Bang Theory, CBS, 2007-2019

Científicos posmodernos, dóciles, al servicio de lo establecido, entusiastas de los videojuegos y de los disfraces, infantiles y ridiculamente divertidos. Parodia realista y sumamente benévola con una generación de incompetentes sociales.

El año más violento dirigida por J.C. Chandor, 2014

El año más violento dirigida por J.C. Chandor, 2014

Nueva York, año 1981 -según las estadísticas, el año con más crímenes y atracos de la historia en la ciudad-. El inmigrante hispano Abel Morales (Oscar Isaac) y su mujer Anna (Jessica Chastain) han conseguido sacar adelante con éxito su empresa de distribución y venta de gasóleo. Ahora están a punto de lograr la última pieza de su sueño americano: comprar un cotizado terreno frente al río Hudson, un enclave que les permitirá expandirse en el negocio y superar a su competencia. Pero la violencia que sufren en el transporte de sus camiones y una investigación policial amenazan con destruir todo lo que han logrado hasta ese momento.

El año más violento dirigida por J.C. Chandor, 2014

El protagonista, Abel Morales mantiene bien definidos los límites éticos que no está dispuesto a traspasar. Se trata de un personaje con temple de acero, quien, a pesar del sistema, la adversidad de las circunstancias y la corriente de corrupción y violencia, lucha por sostener a flote sus valores de rectitud y honestidad. Desea que su negocio crezca legalmente, sin embargo, es provocado por la competencia, por las familias que por mucho tiempo han controlado el monopolio del combustible, que ante el acelerado crecimiento de su compañía, se muestran celosas y molestas. Y es que es frecuente que los que están arriba no permitan a los demás crecer.

Pero como el mismo Abel nos dice en uno de sus comentarios, “cuando tienes miedo de saltar, es exactamente cuando debes de hacerlo, porque de lo contrario te quedarás siempre en el mismo lugar”.

El año más violento dirigida por J.C. Chandor, 2014

Por fin alguien defiende con uñas y dientes que la única manera de enfrentarse a la realidad es defendiendo la legalidad, incluso cuando la legalidad no defiende a la legalidad.

El año más violento dirigida por J.C. Chandor, 2014

Una película de mafiosos en la que se defiende que, no solamente el fin nunca justifica los medios, sino que solamente los medios avalan que el fin tenga algún sentido… en la que se defiende que, por tener miedo al fracaso, solamente los que resisten y se esmeran acaban encontrando la mejor solución, la más ética.

El año más violento dirigida por J.C. Chandor, 2014

Chandor hace gala de un estilo urbano que recuerda al maestro Sidney Lumet,

El año más violento dirigida por J.C. Chandor, 2014

Jessica Chastain, al igual que Oliver Isaac, están de lujo.

King Kong

King Kong

King Kong dirigida por Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, 1933

King Kong

King Kong dirigida por John Guillermin, 1976

King Kong

King Kong dirigida por Peter Jackson, 2005

Todos las King Kong viene a decirnos que la mujer complica la vida de la bestia primaria y posesiva que es el hombre (lo cual no deja de ser cierto, exactamente igual que a la inversa).

To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012

To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012

Veamos, en To the wonder se trata de ¿de qué?… supongamos que lo que se desea es reflejar la vacuidad de las relaciones sentimentales y tan loable propósito se hace, pretenciosamente, desde la vacuidad del propio lenguaje cinematográfico. Terrence Malick se dedica, sin ningún esfuerzo ni miramiento, a hacer un cine carente de estructura emocional, en el mal entender que si narramos sin comunicar estamos trasladando incomunicación al espectador, cuando en realidad lo único que nos traslada es desesperación ante el aburrimiento por la nadería de su cine.

Sin duda, no nos hacía falta conocer el detalle de que se trabajó sin guión alguno (que es como reconocer que no había historia alguna que contar), y que los actores tuvieran que leer Madame Bovary, con la finalidad de poder ofrecernos el supuesto estado emocional en que tal lectura les debía haber trasportado, nos indica la pobreza argumental sobre la que se sustenta este armatoste estético.

Porque estético es hasta la saciedad, siguiendo la estela flou de un David Hamilton desencadenado. Encuadres cuidadosamente (o no tanto) desajustados, permanentes travellings bajos, planos generales de paisajes bucolizados, planos cortos de actores acariciándose sin motivación alguna… son algunas de las herramientas que se nos desenfundan en fallido afán de compartir con el espectador algo que no existe (en ese sentido la película sí tiene éxito).

Hemos dicho, y nos reiteramos, que es una película pretenciosa porque lo que evidencia continuamente es su pretensión de pretender “algo” que, dicho sea de paso, no consigue plasmar en ningún momento.

El protagonista (Ben Affleck) es un tipo aburrido que pasea su físico como si le pesaran todos los huesos, pone cara de mueca feliz cuando es feliz y cara de mueca infeliz cuando es infeliz, aunque se ve claramente que en ningún caso sabe por qué lo hace (probablemente porque nadie se lo ha dicho) y trabaja (suponemos) para un laboratorio, recogiendo muestras de posibles vertidos industriales (no olvidemos que Malick se tiene como defensor de la naturaleza, así que probablemente es esta su aportación ecológica al filme).

En todo caso, Ben, durante unas vacaciones (¿?) en París conoce (¿cómo?, un misterio que el no guión no desvela ya que equivaldría a tener que pensar en “situaciones”) a Olga Kurylenko y a su hija, que no sabemos muy bien de qué viven, suponemos que de la pensión alimenticia del ex marido, y, una vez debidamente enamorados, viajan a la isla francesa de St Michel (se acompaña este periplo con secuencias del patético efecto que les produce tal enamoramiento). Una vez los tres en Estados Unidos no pasa nada especial (excepto que la enamorada sigue sin trabajar) y debemos entender que, por dicho motivo, que no pasa nada, acontece el desenamoramiento y la separación.

Digno de mención es el comportamiento de la hija, una niña mimada que se pasa el día bailando con su madre, y que en cuanto se percata de que se acaban los ingresos decide, sin mayores preocupaciones, volver a vivir con su padre.

Bueno, acto seguido Ben Aflleck tiene una aventura amorosa igual de incomprensible con Rachel McAdams (no porque no comprendamos que alguien se pueda enamorar de Rachel McAdams sino porque tal estado placentero cae del cielo como un pájaro muerto), tan sorprendentemente enamorada de Ben como anteriormente lo estuvo Olga, acabando la cosa de la misma manera, o sea, Rachel le abandona cuando pasa el tiempo y Ben sigue haciendo exactamente lo mismo, o sea, nada.

Si bien Ben no muestra más que una cierta cara de tristeza ante tales situaciones, queda patente su indiferencia general, lo que contrasta con la subordinación infantil y ridícula a la que se ofrecen ambas mujeres (Olga baila para él, llegando a besarle, literalmente, los pies).

La voz en off expresa la más absoluta miseria intelectual de todos los personajes. Frases como “el amor me ama” o “necesitas tener fuerza para vencer a tu fuerza” son de una insustancialidad posmoderna elevada al cubo… porque de esto se trata, de mostrarnos no la vida, sino la vida vista por un posmoderno esteticista y pedante que no sabe nada de la vida.

Por si no fuera suficiente, hay un segundo intento entre Olga y Ben, pero ahora ya es patente que son dos personajes con serios problemas psicológicos: la absoluta carencia de empatía de él y la bipolaridad de ella.

To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012
To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012
To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012
To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012
To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012

Es esta una película descaradamente machista, pero no por el machismo que pueda desprender el protagonista, que ni hace ni deja de hacer, sino que las machistas son las mujeres, enfundadas en un inacabable y sumiso romanticismo de retrasados mentales: machismo posmoderno de similar cuño al que se nos presenta en los anuncios de perfumes (¿tal vez la otra cara de la misma moneda del actual feminismo?).

To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012

Terrence Malick y sus pastelosas y edulcoradas fotografías de maizales.

To the Wonder dirigida por Terrence Malick, 2012

También aparece un sacerdote (Javier Bardem), entendemos que con la ridícula pretensión de añadir una cuota de espiritualidad existencialista a la película, y cuyo trabajo consiste en posar manos, poner cara de él mismo pero metido en una sotana que le va pequeña, dar sermones que sin duda favorecen que lo envíen aún más al Oeste, y tener pensamientos cuánticos del tipo “Dios está arriba, abajo, delante, detrás, a mi izquierda, a mi derecha… ¿por qué no lo veo ni lo siento?” (¿tal vez porque no existe y nadie en su sano juicio ni lo ha visto ni lo ha sentido?).