Blog Críticas de cine

El ángulo ciego

Críticas de cine

Apocalypse Now dirigida por Francis Ford Coppola, 1979

Apocalypse Now dirigida por Francis Ford Coppola, 1979

El hilo conductor de Apocalypse Now es el lema «Roma no paga a traidores».

La iluminación de esta película se nutre del barroco español.

El ejército vietnamita del Coronel Kurtz (Marlon Brando) recuerda a la sociedad de los indígenas precolombinos.

El capitán Willard (Martin Sheen) vuelve al mundo normativo porque Kurtz le pide que entregue sus escritos a su hijo. Es Kurtz quien salva a Willard, no Willard a Kurtz.

Para Kurtz es más importante salvaguardar sus escritos que ganar su propia guerra. Es más importante la ética que la moral.

Apocalypse Now dirigida por Francis Ford Coppola, 1979
Apocalypse Now dirigida por Francis Ford Coppola, 1979
Apocalypse Now dirigida por Francis Ford Coppola, 1979
Apocalypse Now dirigida por Francis Ford Coppola, 1979

Churchill dirigida por Jonathan Teplitzky, 2017

Churchill dirigida por Jonathan Teplitzky, 2017

Churchill, dirigida por Jonathan Teplitzky y basada en un guión del historiador (obcecadamente anglófilo) Alex von Tunzelmann, se nos plantea (así lo advierte en sus entrevistas el director) como la merecida hagiografía a uno de los líderes más destacados de la II Guerra Mundial… lo cual resulta extraño porque lo que vemos en la pantalla es un hombre en permanente estado de zozobra y agarrotado por el recuerdo del brutal fracaso inglés en la batalla de Gallipoli (I Guerra Mundial), oponiéndose con tanto ahínco como ausencia de éxito, a la estrategia militar planteada por los norteamericanos como nuevos dueños de la guerra, limitándose a la labor de mantener la moral de la población mediante sus discursos y su icónica presencia.

Película para mayor honra, aunque ridícula visto lo que se nos muestra, del desaparecido Imperio británico, que hubiera resultado interesante si en lugar de intentar hacernos creer que esos largos y edulcorados planos (tanto generales -¿la soledad del líder?- como primeros planos -¿la conciencia del líder?-) hubieran estado al servicio de un proyecto intimista que reflejara el peso y los efectos de la culpa (250.000 bajas contra los turcos en 1915), el duro tránsito a la vejez y a la decadencia que la misma conlleva.

Los actores se lucen, lástima que la empresa sea engañosa y vacua.

Perdiendo el Norte dirigida por Nacho García Velilla, 2015

Perdiendo el Norte dirigida por Nacho García Velilla, 2015

Perdiendo el Norte, dirigida por Nacho García Velilla, excelente director que vendría a ser lo que antaño denominábamos «un buen artesano», esos que son etiquetados como comerciales y que con el tiempo es rescatada su sobria solvencia, contiene la estilizada sal gorda de Billy Wylder y un fresco humor castizo, sin alharacas ni mutantes desvaríos posmodernos, tan pertinaces en el cine, tan exitoso como vacuo, almodovariano.

Una comedia (brillante puesta al día de la no menos brillante Vente a Alemania, Pepe), donde se contrasta que Alemania (¡vivan los protestantes!) es un capitalismo más duro, más cruel, que el español.

Un porreta con barretina (guiño tramontanés y daliniano), turcos enseñando alemán a españoles, una clase media que quiere ser lo que no es y acaba siendo lo que es, un veterano de la emigración dispuesto a morir (olvidar) con las botas puestas, un turco estéril, en fin, un lugar esa hostil Alemania donde «La generación perdida…, generación que iba a vivir mejor que sus padres y a acabado peor que sus abuelos» acaba asumiendo, igual que sus abuelos que «…emigrar y engañar a la familia viene a ser lo mismo».

Excelentes actores y excelentes interpretaciones, donde destacan Julián López, Miki Esparbé y José Sacristán.

Julián López en Perdiendo el Norte dirigida por Nacho García Velilla, 2015

Julián López, el Jack Lemmon español.

Miki Esparbé en Perdiendo el Norte dirigida por Nacho García Velilla, 2015

Miki Esparbé, el fumeta que ve el mundo al revés de lo que es.

José Sacristan en Perdiendo el Norte dirigida por Nacho García Velilla, 20155

José Sacristán, impecable en su personaje del español irreductible lúcidamente anclado en la trituradora alemana.

La niebla dirigida por Frank Darabont, 2007

La niebla dirigida por Frank Darabont, 2007

La niebla dirigida por Frank Darabont, basada en una novela homónima de Stephen King, es la historia de un padre que, al principio de la película y con buen criterio, aparta a su hijo de las ventanas y se refugian en el sótano, salvándole así la vida. A partir de ahí es una película intrascendente por grosera, por la grosería de presentarnos una mala imitación de arquetipos sociales trascendentes en todo su intrascendente esquematismo.

Quentin Tarantino

Quentin Tarantino

Quentin Tarantino (Knoxville, Tennessee, 27 de marzo de 1963) es el típico farsante habilidoso, por eso su cine es un engaño, una farsa, una mala imitación, un intento de hacer pasar por realidad la bidimensionalidad de un trampantojo.

Tiene ingenio pero al carecer de inteligencia cuando copia cree que es original. No se hace pasar por, cree ser.

Su cine es un pastiche, un cortar y pegar el material de películas serie B de un video-club así como la devaluación de lo mejor del cine japonés y de los comics, todo aderezado con una banda sonora repleta de canciones memorables (recordemos que las canciones ya estaban ahí).

Como no tiene nada que decir se refugia en la planificación pormenorizada de la violencia gratuita, a la que denomina retrato social, de ahí su inmenso malestar cuando le recuerdan la vacuidad de la violencia de su cine, ya que presiente descubren la vacuidad de su pensamiento.