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El ángulo ciego

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La niebla dirigida por Frank Darabont, 2007

La niebla dirigida por Frank Darabont, 2007

La niebla dirigida por Frank Darabont, basada en una novela homónima de Stephen King, es la historia de un padre que, al principio de la película y con buen criterio, aparta a su hijo de las ventanas y se refugian en el sótano, salvándole así la vida. A partir de ahí es una película intrascendente por grosera, por la grosería de presentarnos una mala imitación de arquetipos sociales trascendentes en todo su intrascendente esquematismo.

Quentin Tarantino

Quentin Tarantino

Quentin Tarantino (Knoxville, Tennessee, 27 de marzo de 1963) es el típico farsante habilidoso, por eso su cine es un engaño, una farsa, una mala imitación, un intento de hacer pasar por realidad la bidimensionalidad de un trampantojo.

Tiene ingenio pero al carecer de inteligencia cuando copia cree que es original. No se hace pasar por, cree ser.

Su cine es un pastiche, un cortar y pegar el material de películas serie B de un video-club así como la devaluación de lo mejor del cine japonés y de los comics, todo aderezado con una banda sonora repleta de canciones memorables (recordemos que las canciones ya estaban ahí).

Como no tiene nada que decir se refugia en la planificación pormenorizada de la violencia gratuita, a la que denomina retrato social, de ahí su inmenso malestar cuando le recuerdan la vacuidad de la violencia de su cine, ya que presiente descubren la vacuidad de su pensamiento.

Un tipo serio dirigida por Joel y Ethan Coen, 2009

Un tipo serio dirigida por Joel y Ethan Coen, 2009

Un tipo serio de Joel y Ethan Coen es la historia de Larry Gopnik (Michael Stuhlbarg), un judío de clase media en el medio-oeste americano durante la década de los sesenta. Un «hombre bueno» (o sea, un hombre iluso que vive al pie de la letra de acuerdo con las fantasías éticas relatadas por sus mayores) enfrentado, con tan pobres herramientas, a una terca realidad que insiste una y otra vez en no tener en cuenta la pobreza de medios de su religión.

Un idealista enzarzado en hacer frente a la contundencia del mundo con el bagaje de sus esquemas, al mismo tiempo que no acepta que el mundo no tiene porque tener en cuenta su idealismo.

El planeta de los simios dirigida por Tim Burton, 2001

El planeta de los simios dirigida por Tim Burton, 2001

El planeta de los simios de Tim Burton es la historia de Ari (Helena Bonham Carter), una simia animalista que a su vez es una zoofílica celosa.

Los simios viven en una época que es un híbrido de Alta Edad Media, indios norteamericanos e Imperio Romano… lo único contemporáneo es el mencionado movimiento animalista.

Las tácticas del ejército simio se resumen en un «Tu ve por ahí, tu ves por allí y el resto conmigo».

La civilización simia es un calco de cualquier civilización humana en decadencia.

Mientras que el Capitán Leo Davidson, el personaje humano protagonista (hieráticamente interpretado por Mark Wahlberg), es una especie de Mesías interestelar y asexuado, carente de cualquier atisbo de lucidez psicológica, el personaje de El General Thade (Tim Roth) es un homosexual prendado de su lugarteniente, el no menos simio Coronel Attar (Michael Clarke Duncan), el cual, dicho sea de paso, es el personaje más interesante de la película.

No pasa inadvertido que los simios son negros, así que se nos plantea un mundo exactamente igual al nuestro pero en el que los blancos ostentan la posición social contemporánea de un negro, y a la inversa, lo que se hace evidente en el final de la película, cuando Davidson bien puede decir «Estoy en mi mundo», con la diferencia de que su posición social ha variado notablemente, ya que por muy astronauta de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos que sea, no deja de ser un blanco en un mundo de negros.

Lo mejor, los actores maquillados (y su maquillaje), lo peor, la insustancialidad de los supuestos dilemas biológicos y morales.