Blog Críticas de cine

El ángulo ciego

Blog personal de David Pérez Pol

Críticas de cine

La lista de Schindler dirigida por Steven Spielberg, 1993

La lista de Schindler dirigida por Steven Spielberg (1993)

En La lista de Schindler, Spielberg se atreve a contar una historia y además una historia en sí misma importante, lo que la convierte en una película necesaria. Envuelto en una estética deudora tanto del expresionismo de Fritz Lang como del cine mudo, sospecho que el deseo de Spielberg era levantar el prototipo de un personaje antitético de Hitler, Oskar Schindler, el cual representa para Spielberg lo que él considera el reverso de la moneda, la manera de mostrar que hay dos maneras de que las personas se entreguen a una causa, dos tipologías de liderazgo enfrentadas, antagónicas, una en la que la vida es un medio (el  capitán de las SS,, jefe del Sonderkommando de Austchwitz, interpretado por Ralph Fiennes, como alter ego de Hitler) y otra en la que la vida es la finalidad, y en ese trayecto Oskar Schindler deriva hacia una especie de santidad obsesiva, que recuerda la escena de Jesús en el Monte de los Olivos, en las que el pecado es la imposibilidad de no poder dar lo suficiente. Una especie de anhelo de entrega que imposibilita el miedo en contraposición con el paroxismo de la violencia que acontece cuando la vida carece de sentido, cuando el miedo es casi absoluto y nos otorgamos como remedio la impunidad.

Me reafirmo en que el subrayar lo redundante de Spielberg es edulcorado, pero también me ratifico en su honestidad.

La lista de Schindler dirigida por Steven Spielberg (1993)
La lista de Schindler dirigida por Steven Spielberg (1993)
La lista de Schindler dirigida por Steven Spielberg (1993)

Page Eight dirigida por David Hare, 2011

Page Eight dirigida por David Hare (2011)

Acerca de la película Page Eight, estrenada en España como Entre líneas -¡!-, aparte de sus personajes coherentes con sus personalidades ya de por sí coherentes, de sus magistrales interpretaciones (mención especial merecen un sobresaliente Bill Nighy y un imperial Michael Gambon), aparte de sus diálogos inteligentes, de establecer la confianza como valor de supervivencia de la Ética y de la desconfianza como estrategia de la Moral, puedo decir que demuestra que Inglaterra, a pesar de los pesares, sigue asentando su cultura dominante en la conciencia de lo que es o no es “honorable”. Así, hasta el personaje más oscurantista, en este caso el Primer Ministro, interpretado por Ralph Fiennes, está preocupado porque no se descubran sus turbias maquinaciones… y esa sola preocupación demuestra que incluso los más ególatras salvadores de la patria inglesa tienen conciencia de su doblez… no me imagino en España esa preocupación por aparentar una cultura democrática que está tan corrompida que ya ni aparentar precisa.

High-Rise dirigida por Ben Wheatley, 2015

High-Rise dirigida por Ben Wheatley, 2015

Tal vez sea debido a la creencia de que la mejor manera de expresar el caos es mediante la exposición caótica de acontecimientos, que esta película se complace a sí misma enorgulleciéndose de ser un retrato de la decadencia de nuestra civilización, simbolizada por la figura arquitectónica de un rascacielos, de la misma manera que David Cronenberg utilizó una limusina en su particular Cosmópolis (2012). Así no resulta extraño que Ben Wheatley se complazca en flashearnos con escenas oníricas cuyo sentido (el por qué, el cómo de los comportamientos) no le vale la pena rastrear porque, lo dicho, el caos es caos y no puede ser relatado más que mediante la acumulación de sinsentidos. Sin duda resulta impactante, nunca turbador, pero aun más resulta vacío y, sobre todo, cómodo, muy cómodo, para el director, satisfecho de si mismo por conseguir su objetivo, que no dudo sea otro que el de incomodar al espectador.

Lástima, porque el caos no es más que un cosmos por interpretar, y es eso, interpretar la realidad (o la ficción de esa realidad) lo que en esta película en ningún momento se vislumbra posible.

Doctor Zhivago dirigida por David Lean, 1965

Doctor Zhivago de David Lean, 1965

Omar Sharif es una Doctor Zhivago “extraordinario”, perfecto.

El amor de Yuri Zhivago y Larisa (“Lara”) Antípova se fundamenta en la mutua admiración. Están hechos de la misma materia.

Yuri Zhivago es capaz de reconocer la belleza en cualquier circunstancia, por muy adversa y extrema que ésta sea.

Doctor Zhivago de David Lean, 1965
Doctor Zhivago de David Lean, 1965
Doctor Zhivago de David Lean, 1965
Doctor Zhivago de David Lean, 1965

First blood (Acorralado), dirigida por Ted Kotcheff, 1982

First blood (Acorralado), dirigida por Ted Kotcheff (1982)

Historia de lo que ocurre cuando dos personas, el sheriff Teasle (Brian Dennehy, impecable, como casi siempre) y el ex-combatiente John Rambo (Sylvester Stallone, átono como siempre), se enfrentan previamente incapacitados, uno por su personalidad y el otro por su experiencia bélica, para dirimir sus diferencias mediante el diálogo.

Buen retrato psicológico del sheriff Teasle, un excombatiente de Corea inadaptado a la sociedad por añoranza de la guerra, por añoranza de poder expresar libremente su violencia y las normas morales implícitas en esa violencia. Paradójicamente (no tanto), el sheriff Teasle es el representante de la ley en un pueblo de la América profunda.

Historia de un egoísta, el sheriff Teasle, fuerte con los débiles y débil con los fuertes, que obviamente se ha rodeado de colaboradores incapaces de hacer razonamientos que no sean violentos o pusilánimes, a los que arrastra en su locura, que no es más que el resultado de medir mal sus fuerzas al creerse capacitado muy por encima de sus posibilidades reales, no disponiendo de más recursos ante la reiteración de sus errores que la obcecación.

Historia de un hombre, el sheriff Teasle, que lleva la violencia a la guerra, y de otro, Rambo, al que la guerra le lleva a la violencia. No es un debate entre las secuelas de la guerra de Corea y la de Vietnam, ni entre dos generaciones, es un enfrentamiento entre dos personajes americanos que habiendo ambos luchado por su país, uno precisa de la violencia para expresarse y superar su miedo, y el otro, a pesar de saber utilizarla (los Estados Unidos le han enseñado muy bien ha hacerlo), quiere dejarla atrás pero no sabe cómo hacerlo porque la guerra (no importa cuál) le ha desprovisto de esa alternativa.

Curiosamente, el público, a diferencia de los actores que descartaron interpretar a Rambo, disfrutó de la violencia de la película, unos por el placer de ver reflejada su propia violencia, otros por el hecho de no amedrentarse y utilizarla en defensa propia, por encima de sus causas y motivaciones y de lo que representaba cada contendiente, lo que da que pensar.

Ted Kotcheff demuestra ser un director sobrio y competente al servicio de un mensaje coherente. Lo mejor, la ausencia de toda pretensión. Buena película.

First blood (Acorralado), dirigida por Ted Kotcheff (1982)
First blood (Acorralado), dirigida por Ted Kotcheff (1982)
First blood (Acorralado), dirigida por Ted Kotcheff (1982)