Blog El cine y sus secuelas

El ángulo ciego

El cine y sus secuelas

Star Trek y la Guerra Fría

Star Trek y la Guerra Fría

STAR TREK. En 1966, en plena Guerra Fría y en un mundo que aun tenía por cicatrizar las heridas de la Segunda Guerra Mundial, un equipo compuesto por el capitán James Tiberius Kirk de Iowa, el médico sureño McCoy «Bones», el ruso Pavel Chekov, el japonés Hikaru Suluen, la afroamericana Nyota Uhura (apellido que en el idioma swahili significa «libertad»), el irlandés Montgomery Scott (Scotty), y, en la cima del mestizaje, Spock, mitad humano mitad vulcaniano, que eligió la razón y la lógica frente a la emoción y la intuición, todos ellos científicos, se embarcan «en una misión que durará cinco años, dedicada a la exploración de mundos desconocidos, al descubrimiento de nuevas vidas y nuevas civilizaciones, hasta alcanzar lugares donde nadie ha podido llegar». Visto así, ser friki debiera ser un honor.

Primera película de la historia de la humanidad… en el Paleolítico

¿Primera película de la historia de la humanidad? (Marc Azéma)

Según Marc Azéma el origen del cine surgió en el paleolítico, Azéma ha mostrado cómo los animales figurados en las paredes de las cuevas no son un arte estático y repetitivo sino que viven, corren, saltan, otean o se enfrentan en lo que se ha dado en llamar «escenas». «El origen del cine –ha dicho– surgió en el paleolítico».

Arte rupestre ¿Primera película de la Humanidad?

Antonio Gasset, crítico de sí mismo

“Nunca se fíen de algo que sangra durante cuatro días y no se muere”.

“Y ahora, si nos perdonan, vamos a hablar de cine español”.

“Es incuestionable que Kill Bill es una virtuosa obra de dirección. Lo que es cuestionable es si es algo más”.

“Sé que aguantaran a estas altas horas de la noche el momento de publicidad ya que al regreso tenemos un especial del salón del cine erótico de Barcelona….”

“¿Qué sería de nosotros sin un país inteligente como es Francia?”.

“Buenas noches a todos, pero antes de despedirnos, un consejo: no os droguéis, porque la ingesta de estas sustancias puede producir efectos indeseados. Un amigo mío se tomó el otro día cierta pastilla y creyó ver a George Bush leyendo un libro».

“Y llegamos a la pausa en este programa del que tan orgullosos nos sentimos. No así de algunas compañeras de la 7ª planta de Torrespaña que fuman saltándose la norma que tanto nos beneficia a todos”.

“Les deseo que pasen una buena semana, sea lo que sea lo que hayan decidido hacer, incluso si es de Nazareno auto flagelante”. 

“Aprovechen la pausa para revisar su agenda de amigos, encontrarán que han malgastado su preciado tiempo y paciencia en conocer a un montón de ineptos, no se corten, cojan un boli y táchenlos”.

“Durante la pausa publicitaria, rezaré con la esperanza de que ninguno de sus hijos se haya presentado al casting de Operación Triunfo”.

“Nos vamos con la esperanza de que ninguno se deje llevar por los fanatismos religiosos, políticos o sexuales: los primeros por no llevar a nada, los segundos porque el objeto de deseo suele ser un idiota de renombre y los últimos por las continuas frustraciones”.

“Antes de despedirme, felicitar a todos los barcelonistas por el reciente título de Liga conseguido por mi equipo. En esta vida hay pocas cosas tan grandes como el Barcelona”.

“Llego la pausa, evitar cambiar de canal en estos minutos no vaya a ser que os encontréis con esa mujer con ansias de fama, exhibiéndose en público, justificando un frío asesinato” (se refería a la mujer que ayudo a morir a Ramón Sampedro, reconociendo su responsabilidad en un programa de la tele).

“Llegó la hora de la pausa… espero que puedan contener durante unos minutos los impulsos sexuales de vuestras parejas… si no puede ser, no puede ser… en cualquier caso volveremos después de la publicidad con el sector más casto de la audiencia”.

“Vamos a una pausa publicitaria, que será tan corta como el sueldo del presentador”.

“Hasta el próximo programa. No sabemos ni qué día ni a qué hora nos pondrán, de modo que estén atentos”.

“Sed buenos, y si por lo que fuera no podéis, seguid siendo malos, la diferencia es mínima”.

“Quiero aprovechar, como amante de la Fórmula 1, para felicitar al corredor alemán Michael Schumacher por su triunfo en el Gran Premio de San Marino. Da gusto ver en lo más alto del pódium a personas ni fatuas, ni engreídas, ni desagradecidas. Espero que continúe la racha”.

“Hola, buenas noches. Hoy les hablo desde Torrespaña en Madrid, más conocido como el pirulí, que con su forma fálica es un símbolo de la modernidad de esta ciudad. Como modernas también son las vidrieras de la Catedral de la Almudena y las pinturas del altar de un tal Kiko no sé qué. Por cierto, igual de horribles que algunas películas”.

“Cuando vuelvan de la publicidad me habré desnudado y me tiraré al mar (en Cannes)”. Evidentemente a la vuelta de la publicidad dio su explicación: «Era un patético intento por mantener la audiencia…”

“La verdad es que hay días que no sé dónde refugiarme políticamente”.

“Ahora pueden ustedes hacer un montón de cosas aprovechando los interminables minutos de publicidad”.

“Para ir al cine con esta cartelera hay que tener coeficiente intelectual negativo”.

“… soy consciente que a la hora de emisión de mi programa solo puede ser visto por un puñado de poli toxicómanos insomnes”.

“Tan guapa actriz como mala la película que ha venido a promocionar”.

“Ben Affleck es a la buena interpretación lo que un pepinillo cocido a la alta cocina”.

“Ahora vamos con «El señor de los anillos», película basada en un famosísimo libro… que yo no me he leído. Sin embargo, les diré como anécdota, que algunos de mis amigos tienen, en una estantería totalmente vacía, junto con su foto de sus vacaciones en Calasparra, un ejemplar de “El señor de los anillos””. “Llega el momento de la publicidad, disfrutad del cine si podéis. Si no, también tenéis la música, la literatura o incluso la historia, a no ser que queráis ser presidente del Gobierno”.

“Servidor se confiesa seguidor de Philip K. Dick, quizás por ello me he convertido en un trastornado”.

“Llega el momento de la publicidad, disfrutad del cine si podéis. Si no, también tenéis la música, la literatura o incluso la historia, a no ser que queráis ser presidente del Gobierno”.

“Jeunet es el director de ese engendro, película para algunos (estaban equivocados), ladrillo para otros (estábamos en lo cierto) que fue Amélie”.

“Lo mejor del festival de Venecia, mi acompañante, aunque por desgracia esté enamorada de otro”.

“Se estrena estos días la película El último samurai, protagonizada por el ex-marido de Nicole Kidman, único dato destacable de este actor llamado Tom Cruise”.

“Veamos el reportaje de Mar adentro que ha realizado mi compañero y amigo Alberto Bermejo, el único de todo el equipo al que le ha gustado la película”.

Antonio Gasset
Antonio Gasset

Alfred Hitchcock, el hombre que temía a la policía

“Hay algo más importante que la lógica: es la imaginación”.

“Ver un asesinato por televisión puede ayudarnos a descargar los propios sentimientos de odio. Si no tienen sentimientos de odio, podrán obtenerse en el intervalo publicitario”.

“Hasta que el marido no entiende absolutamente todas las palabras que su mujer no ha dicho, no estará realmente casado”.

“Dales placer, el mismo que consiguen cuando despiertan de una pesadilla”.

“Cuando un actor viene a decirme que quiere discutir su personaje, le contesto “Está en el guión”. Si me pregunta “¿Cuál es mi motivación?”, simplemente le respondo “Tu sueldo””.

“Me asusto fácilmente. Aquí está una lista de lo que me hace producir adrenalina: 1) Los niños pequeños. 2) La policía. 3) Los lugares altos. 4) Que mi siguiente película no sea tan buena como la anterior”.

“Cuando más elaborado sea el malo, mejor será la película”.

“Un tipo en primer plano. Vamos a ver lo que está viendo. Supongamos que ve a una mujer con un bebé en los brazos. Ahora cortamos y recogemos su reacción ante lo que ve: él sonríe. ¿Cómo es el personaje? Es un hombre agradable, simpático… Ahora vamos a colocar un plano de una chica en bikini. Él mira. La chica en bikini. Él sonríe… ¿Qué nos parece ahora? Un viejo verde. Ya no es el mismo caballero a quien le gustaban los bebés. Ése es, para mí, el poder del cine”.

“Estilo es plagiarse a uno mismo”.

“Imagínese a un hombre sentado en el sofá favorito de su casa. Debajo tiene una bomba a punto de estallar. Él lo ignora, pero el público lo sabe. Esto es el suspense”.

“La televisión ha hecho mucho por la psiquiatría: no sólo ha difundido su existencia, sino que ha contribuido a hacerla necesaria”.

“El cine no es un trozo de vida, sino un pedazo de pastel”.

“La televisión ha devuelto al crimen a su origen: el hogar”.

“Mi amor por el cine es más grande que mi moral.”

“Un buen drama es como la vida, pero sin las partes aburridas”.

“Es muy probable que fuera por la impresión que me causaron las historias de Poe por lo que me dediqué a rodar películas de suspense. No quiero parecer inmodesto, pero no puedo evitar comparar lo que he intentado poner en mis filmes con lo que Poe puso en sus narraciones”.

“En un documental, los objetos principales fueron creados por Dios. En una película, el director es Dios, él crea la vida”.

“Una película es buena cuando el precio de la cena, la entrada al cine y la babysitter lo valieron”.

“Si una película es buena, el sonido podría irse y la audiencia todavía tendría una idea perfectamente clara de lo que pasa”.

“Estoy seguro que a cualquiera le gusta un buen crimen, siempre que no sea la víctima”.

“No estoy contra la policía, simplemente les tengo miedo”.

“La extensión de una película debe ser directamente proporcional a la resistencia de la vejiga humana”.

“Filma tus asesinatos como si fueran escenas de amor y filma tus escenas de amor como si fueran asesinatos”.

“Para hacer una buena película sólo necesitas tres cosas: el guión, el guión y el guión”.

“No hay ningún terror en un disparo, sólo la anticipación a él”.

“Para mí, el cine son cuatrocientas butacas qué llenar”.

“Mi amor por el cine es más grande que mi moral”.

“Conseguir la realidad exige meterse dentro, hacer que el público la sienta. Así se obtiene la verdadera realidad”.

“Es una vergüenza salir por televisión, pero mi familia quiere comer”.

Alfred Hitchcock, el hombre que temía a la policía
Alfred Hitchcock, el hombre que temía a la policía