Blog No son personajes

El ángulo ciego

Blog personal de David Pérez Pol

No son personajes… son actores

Bruce Willis

Bruce Willis

Bruce Willis, sarcástico, chuleta, coqueto y agradablemente sincero.

Muy chulo Tarantino pero en Pulp fiction no se atrevió a sodomizar a Willis.

“Los gastos… cárgalos en la tarjeta oro de Lomax”.

Bruce Willis, actor

Walter Bruce Willis nació en Alemania debido a que su padre, David Willis, era militar y estaba destinado en una base estadounidense ubicada en tierras germanas. Su madre, llamada Marlena, es de nacionalidad alemana. Tiene una hermana, Flo, y dos hermanos, el productor David y Robert, fallecido en el año 2001 a causa de un cáncer de páncreas.

A los dos años de edad Bruce se trasladó a los Estados Unidos, concretamente a la localidad de Penns Grove, sita en el estado de Nueva Jersey.

Tras acabar sus estudios en el instituto y matricularse en la escuela de arte dramático Montclair Stage College de New Jersey (centro que abandonó sin concluir sus estudios), se marchó a Nueva York para intentar dar inicio a su carrera interpretativa.

En la Gran Manzana, Bruce tuvo que trabajar de camarero en varios establecimientos de hostelería, en donde también pudo desarrollar su pasión por la música, en especial el blues y el soul.

Tras aparecer en obras teatrales, Willis alcanzó el estrellato televisivo a mediados de los años 80 gracias a “Luz De Luna” (1985), teleserie detectivesca que co-protagonizó junto a la rubia Cybill por la que ganó un premio Emmy. Con anterioridad a su protagonismo en esta serie, Bruce había aparecido en un episodio de “Corrupción En Miami”.

En el cine debutó sin acreditar en “El Primer Pecado Mortal” (1980), película dirigida por Brian G. Hutton. Más tarde pudo ser visto en “Veredicto Final” (1982), film protagonizado por Paul Newman.

El éxito de “Luz De Luna” propulsó su triunfo cinematográfico con la comedia “Cita a Ciegas” (1987), película de Blake Edwards en la que compartía protagonismo con Kim Basinger, y sobre todo, con su intervención en la película de acción “La Jungla De Cristal” (1988), título dirigido por John McTiernan en el que Bruce encarnó al detective John McClane.

Bruce Willis, actor
Bruce Willis, actor
Bruce Willis, actor

José Luis López Vázquez

José Luis López Vázquez

José Luis López Vázquez, lastrado por cierta desmesura de insignificancia, fue más allá del estereotipo, llenando la pantalla con respeto, humildad y solvencia.

Un admirador, un esclavo, un amigo, un siervo

José Luis López Vázquez, actor

“Si el precio de la sabiduría es la vejez, prefiero ser imbécil”.

“Uno, como tiene poco palmito, se adorna de algo aparente. Yo sé que soy un ser un poco insignificante, vulgar, ni siquiera de joven me daban papeles de galán”.

“Puede ser que mi aspecto facilite que los espectadores se identifiquen conmigo. Pero es lo que constaba en el guión. Yo nunca he sido así: nunca he tenido nada que ver con ese personaje que iba detrás de las señoras como un loco. Simplemente, sabía hacerlo”.

“‘Qué serio es usted, no parece tan gracioso como en el cine’. Pues sí: soy una persona grave, tímida e inhibida de muchas cosas. No me gusta el jaleo ni la masificación; nunca me verá en El Corte Inglés. Prefiero el sosiego, la tranquilidad, el orden, la independencia”.

“Me saca de quicio la falta de educación, la desconsideración y el oportunismo. Los actores asumimos estas pequeñas agresiones, pero a alguien sensible como yo le perturban mucho”.

“Me cuido porque en esta profesión hay que tener una salud de hierro, pero no hay que abusar, hay que tener una disciplina. A mí, en señor y bajito, me pasa lo mismo que a las actrices que no quieren engordar”.

“Fui un niño muy desarraigado. Mi padre se largó de casa cuando yo apenas tenía uso de razón. Me crié con mi madre, que ganaba tres pesetas al día, con mi abuela y con un tío soltero que hizo de padre. Vivíamos en una indigencia espantosa, pero nunca conocí la envidia ni el resentimiento”.

“Nunca he tenido que pedir nada, ni que me dieran un puesto o un personaje; siempre han venido a mí”.

“A la fuerza ahorcan, a mí no me gusta nada volver al hotel a las tres de la mañana, pero es un trabajo que hay que hacer porque para eso somos actores”.

“No hay que andar con la rémora del pasado. A mí España cada vez me parece un país más caótico y deshumanizado. Estamos fiscalizados por el gobierno, controlados por internet, no hay intimidad, no hay respeto por los mayores… somos más europeos, pero seguimos con la boina puesta”.

“Yo creo que, cuando se depende de un sueldo, no se hace uno rico. Me gustaría jubilarme, pero no me queda más remedio que trabajar para comer. Encima la AISG (Artistas e Intérpretes Sociedad de Gestión) me parece a mí que no está al día. Si le digo la verdad, cobro poquísimo por derechos de imagen. Por la tele echan prácticamente una película mía al día, y por un pase me pagan mil y pico pesetas. Me dan ganas de decirles: ¿esto cómo se cobra?, ¿cojo un taxi y me gasto lo que me dais en la carrera?”.

“El artista es un ser muy difícil de acomodarse a una dependencia. Cuando se quiere pintar, escribir o crear algo no hay nada como la soledad. A mí me gusta pensar, reflexionar, y cuando me emociono me gusta compartirlo, pero he echado en falta esa sensibilidad en la pareja”.

“Realmente soy muy desconfiado, quizá por autodefensa. Procuro estar a cubierto de las eventualidades y de las decepciones para no disgustarme, para no hundirme”.

“He hecho mucho humor porque es lo que me gusta. Pero nunca me he sentido encasillado, aunque estarlo no me parece un defecto. Encasillado estaba Chaplin, los hermanos Marx, Woody Allen…”.

José Luis López Vázquez, actor
José Luis López Vázquez, actor

Vincent Price

Vincent Price | No son personajes... son actores

Vincent Price, su porte altivo e insinuante, presencia distinguida y sugestiva capacidad vocal le permitieron hacer creíble cualquier tipo de villano y enfrentarse a a cualquier cosa disfrazado de cualquier cosa.

Vincent Price, actor
Vincent Price, actor

Diálogo de la película Laura, dirigida por Otto Preminger:
Vincent Price: ¡Waldo, no vuelvas a insinuar que tengo algo que ver con el asesinato de Laura.
Clifton Webb: De acuerdo, Shelby, no volveré a insinuarlo: tú has asesinado a Laura.

 

Diálogo entre Vincent Price y Jane Asher de la película La máscara de la muerte roja, 1964, basada en el cuento de Edgar Allan Poe:
Vincent Price: Esa cruz que llevas alrededor del cuello, ¿Es solamente una decoración o eres una verdadera creyente cristiana?
Jane Asher: Si, soy creyente de verdad.
Vincent Price: ¡Entonces quiero que te la quites de inmediato! ¡Y nunca la uses dentro de este castillo otra vez! ¿Sabes cómo un halcón es amaestrado, querida mía? Sus ojos están cerrados.
Cegado temporalmente sufre pacientemente los caprichos de un Dios hasta que su voluntad es sometida y aprende a servir, como tu Dios te enseño y cegó con cruces.
Jane Asher: Desea que me quite mi cruz porque Él le ofendió…
Vincent Price: No ofendió a nadie. No, simplemente me parece descortés llevar… llevar el símbolo de una deidad muerta hace tanto tiempo. Mis ancestros trataron de encontrarlo y abrir la puerta que nos separa de nuestro creador…
Jane Asher: Pero no necesita puertas para encontrarlo si cree en Dios…
Vincent Price: ¿¡Creer!? Si tú crees eres… ingenua. ¿Puedes mirar a tu alrededor en este mundo y creer en la bondad de un dios que lo rige? ¡Hambre, peste, guerra, enfermedad y muerte! Ellos rigen este mundo.
Jane Asher: También hay amor vida y esperanza.
Vincent Price: Muy poca esperanza te aseguro. No, si un Dios de vida y esperanza existió hace mucho tiempo que murió. Alguien… algo… gobierna en su lugar.

Vincent Price, actor
Vincent Price, actor

John Wayne

John Wayne

John Wayne, los gestos precisos, escuetos, a la velocidad adecuada, y las frases, breves, en armonía con los movimientos.

John Wayne
John Wayne

“La vida es dura, pero es más dura si te comportas como un estúpido”.

“Si nada es sólo blanco o negro, ¿por qué el infierno sí debería serlo?”.

“Un hombre siempre merece una segunda oportunidad pero no le pierdas ojo”.

“Habla despacio y nunca digas demasiado”.

“He rodado más de 250 películas en mi vida y nunca he disparado por la espalda, cámbialo”. Un ajuste del guion en su última película, El tirador de 1976

“Un caballo es un caballo y su color no marca ninguna diferencia”.

“Todos aquellos que me quieren me conocen y los que no me quieren no leerían algo sobre mí”. Explicando por qué no escribió nunca una autobiografía.

Henry Fonda

Henry Fonda

Henry Fonda , no importa si haciendo comedia en Las tres noches de Eva, drama en Falso culpable o de pistolero asesino en Hasta que llegó su hora, siempre increíble y creíble con los mínimos gestos posibles.

Henry Fonda
Henry Fonda
Henry Fonda

“Todos encontrarían su propia vida mucho más interesante si dejaran de compararla con la vida de los demás”.

“No puedo explicar cómo llegué a ser actor, mi ambición nunca fue ser actor de cine. Ni siquiera quería ser actor, jamás pensé en serlo, pero donde se me ocurrió la idea fue en el teatro. Me vi empujado al escenario en un pequeño teatro de Nebraska […] Yo no quería hacer nada de aquello, pero una amiga de mi familia, Dorothy Brando (que luego tendría un hijo llamado Marlon), dirigía activamente el pequeño teatro y, literalmente, me lanzó al escenario”.

“De pronto me encontré con que me ofrecían tanto dinero por hacer una película que, aunque no tenía ningún interés en ello, pensé que sería estúpido no aceptar. Así me encontré convertido en actor de cine”.

“¿Usted ha visto caminar a Henry Fonda? Pues eso es el cine”. John Ford a la pregunta “¿Qué es el cine para usted?”.