«Pontiac Grand Prix». Proyecto de Javier Utray. 17 diciembre 2005

Cementerio de Morille - Javier Utray

El Pontiac Grand Prix de 1972, fue enterrado en un hoyo de hormigón en el suelo, en grave ceremonia que daba lugar a la inauguración del cementerio. El coche había servido de inspiración para Javier Utray en algunas de sus obras y estaba vinculado de algún modo a la vanguardia del arte ya que en él Javier Utray y Carlos Alcolea daban vueltas alrededor del Museo del Prado hablando de las obras que había en el interior.

Cementerio de Morille - Javier Utray
Cementerio de Morille - Javier Utray

Gracias a la condición plúmbea de los discursos, que se lanzaron desde lo alto de una tarima precaria en medio del descampado, se consiguió dar tiempo suficiente para que llegara, vestido de una forma extraña (el sombrero azul, la chupa de cazador, un hacha enfundada en la espalda, una mano con una especie de manto de armiño), el maestro Utray, que vino a decirnos que “el arte es hacer con lo que hay lo que no hay”. Sin duda, el momento más imponente de ese acto fundacional fue el del coche suspendido por la grúa, entrando justísimo en su sepulcro de hormigón armado. La masa se encaramó a la lápida inamovible con unas ganas tremendas de comprobar que aquello, fuera lo que fuera, quedaba allí para siempre.

Cementerio de Morille - Javier Utray
Cementerio de Arte de Morille (Salamanca)
Cementerio de Arte de Morille (Salamanca)
Cementerio de Morille - Javier Utray
Cementerio de Morille - PIP on TIAK La Grand Prix

Sobre su lápida, un epitafio: «P.I.P. on TIAK. La grand prix. En escribir una lápida se le va media vida a uno. Duro marmolillo«.

Javier Utray

Javier Utray, asimismo, llevó a cabo discretamente, ese mismo día, el proyecto «Rito poético». Ataviado como un estrambótico leñador, colgó de un encino una colección de corbatas de Micky Mouse.