Francesco Hayez fue el pintor más importante del romanticismo italiano. Realizó una pintura basada en la historia.

Hayez era el menor de cinco hijos de una familia humilde, pero tuvo la suerte de contar con un padrino rico que era además coleccionista y marchante de arte.

De pequeño ya mostraba su predisposición por el arte, por lo que su padrino le financió sus estudios. Con una brillante carrera académica, acabó ganando un concurso de la Academia de Venecia para estudiar en Roma, y ahí se marchó. Eran los primeros años del romanticismo europeo, y en Roma, una de las cunas del arte occidental, se respiraba un ambiente muy creativo. No en vano los grandes artistas se iban a estudiar a la ciudad.

En Roma fue discípulo de Canova, y siguió aprendiendo y consolidando una carrera muy prometedora, pero en 1814 sufrió una agresión, al parecer debido a disputas sentimentales, por lo que se vio obligado a marcharse a Nápoles.

Después se fue a Milán donde moriría a los 91 años.

Hoy Francesco Hayez está considerado el mejor y más acreditado exponente del Romanticismo en Italia. Con un repertorio mitológico e histórico, el estilo de Hayez estaba muy cerca de la sensibilidad romántica, que él reinterpretó a la luz de un temperamento claramente clásico y académico. Entre uno y otro estilo bailó el artista, influído también por el contexto socio-político italiano de la época, con ese rollo de la Italia unida, y un entorno de la propaganda generalizado que propició un melodrama al estilo de Giuseppe Verdi.

Hayez era romántico, pero llama la atención su realismo, que demuestra su búsqueda de la verdad. Eso se ve en algunos de sus desnudos, considerados entonces sin armonía y deliberadamente vulgares.

Fuente | Historia Arte