Jacopo da Ponte Bassano nació en Bassano del Grappa, muy cerca de Venecia, en 1515. Fue uno de los más importantes representantes del Manierismo o Bajo Renacimiento Italiano de la Escuela de Venecia. Miembro más importante de una familia de pintores, fue el primero que utilizó el nombre de su ciudad natal como apodo.

Era hijo del pintor aldeano Francesco Bassano «el Viejo», que fue su primer maestro, de él recibió influencia en sus primeras obras. Al igual que hacía su padre, incluía detalles realistas en sus pinturas religiosas: animales, granjas, paisajes, etc, de tal forma que sus pinturas son más composiciones de género que religiosas; esto fue un precedente que más tarde fue de gran importancia en el naturalismo del barroco.

Continuó su formación en el taller veneciano de Bonifazio de’ Pitati durante la primera mitad de la década de 1530. Hacia 1540 se estableció en Bassano, donde desarrolló toda su carrera y donde dirigió el taller paterno con gran eficacia, junto a sus cuatro hijos: Francesco «El Joven», Gerolamo, Giovanni Battista y Leandro, que compartieron su estilo, tanto que hay algunas obras difíciles de atribuir a uno u otro, convirtiéndose en una de las figuras más influyentes del Véneto de mediados del siglo XVI.

Trabajó así mismo en varias ciudades italianas. Aprendió de varios de sus contemporáneos, aunque es bien cierto que sus relaciones con sus colegas fueron en ocasiones complicadas, a Tiziano , como ejemplo, lo retrató como cambista en un cuadro de «La Purificación del Templo», queriendo insinuar posiblemente que era codicioso.

Sus primeras obras se fechan un año antes de instalarse en Bassano, de entre ellas sobresalen una «Huida a Egipto», actualmente en el Museo Civico de Bassano, en la que se perciben influencias de Bonifazio y de Tiziano.

En las obras realizadas entre 1543 y 1560, comienzan a observarse rasgos manieristas. Otros trabajos particularmente notables fueron «El regreso a Canaan de Jacob, Dives y Lázaro», «Acteón y las ninfas», «La última cena» y «Anunciación a los pastores». Su capacidad para experimentar y absorber las cualidades de cada estilo de otros artistas de su época es obvia en los cuatro períodos distintos en los que se divide su obra. Cada período muestra la intención del artista para reunir en su propia estética los estilos de sus compañeros.

Lo que hizo singular la pintura de Jacopo Bassano, respecto a sus compañeros del Renacimiento fue su capacidad de incorporar diversas influencias artísticas, entre las que se incluyen a Alberto Durero, El Parmigianino, Jacopo Tintoretto y Rafael Sanzio, entre otros, a pesar de que nunca quiso prescindir de la comodidad de su ciudad natal.

Murió en Bassano, el 13 de febrero de 1592.

Fuente | Trianarts