Pedro Berruguete, fue uno de los más importantes pintores renacentistas, nacido en Paredes de Nava, España, en el año 1445.

Su formación ha tenido lugar en Italia, ya que de muy joven ha tenido la oportunidad de viajar hacia allí, en donde comenzó a trabajar como mecenas del Duque de Urbino Federico de Montefeldro, motivo por el cual pudo sociabilizarse con artistas de lujo como lo han sido los artistas del Quattrocento.

Allí, Berruguete ha aprendido importantes técnicas como lo son el dominio del espacio, anatomía, composición, variedad y naturalidad en los gestos, además de los elementos característicos arquitectónicos y decorativos propios del Renacimiento, los cuales demuestra al regresar a Castilla en 1483.

Es aquí cuando comienza a crear y denota simplemente sus conocimientos, ya que sus primeras obras presentan estas características.

Su trayectoria se ha dividido, debido a su aprendizaje, en tres etapas de gran importancia.

En la primera, la cual comprende aproximadamente entre 1470 y 1472, la cual ha sido antes de partir hacia Italia comprende: Verificación de la cruz de Cristo de la iglesia de San Juan de Paredes de Nava o la Adoración de los magos de la colección Várez Fisa.

En la segunda etapa, la cual ha sido durante su aprendizaje en Italia entre los años 1473 y 1483, ha sido seguida por la tercera etapa de Pedro, la cual comprende su período de creación.
Berruguete en Santa María del Campo, precisamente en su iglesia de la Asunción, ha creado dos importantes tablas como lo son: Decapitación del Bautista y Bautismo de Cristo, en óleo sobre lienzo.

Estas dos pertencen al Retablo de las ánimas, en el trascoro de la iglesia y en origen han formado parte de un Retablo de la vida del Bautista cuya datación está entre 1483 y 1485.

Sin duda este impecable artista ha demostrado su aprendizaje artístico con cada obra, que marca su paso por Italia, período que continúa con la maravillosa serie de retratos como, por ejemplo, el retrato de Sixto IV que se encuentra en París, en el Museo del Louvre. Seguido del de Federico de Montefeltro con su hijo Guidobaldo.

El padre del escultor Alonso Berruguete y tío abuelo del escultor Inocencio Berruguete, sigue ejerciendo su profesión con más orgullo, como lo ha hecho en su participacion en la decoración del palacio ducal, la cual ha sido rechazada por algunos especialistas pero es comunmente aceptada por la historiografia.

Tambien en Italia se le atribuyen un Cristo muerto sostenido por dos ángeles, y un San Sebastian; seguida por su colaboracion en la Sacra Conversazione de Piero della Francesca, y la tesis italiana, la cual en su produccion funde el detallismo descriptivo propio de lo flamenco con la monumentalidad, la composición y la concepción de la perspectiva, del espacio y de la luz renacentistas.