Roberto Matta nació en la capital chilena el 11 de noviembre de 1911, cifra que utilizaría con frecuencia en su carrera artística.​ Fue uno de los cuatro hijos de Roberto Matta Tagle y de Mercedes Echaurren Herboso, personas de gran raigambre social y recursos económicos en el Chile de su época.

Estudió en el Colegio de los Sagrados Corazones de Santiago; en ese entonces, era vecino de Nemesio Antúnez. En esos años comenzó también a destacar con sus notas en dibujo y caligrafía.

Al igual que sus hermanos, Mario y Sergio, quienes eran mueblista y diseñador de modas, respectivamente, recibió una profunda influencia estética de su abuelo materno, Víctor Echaurren, quien —en forma aficionada— era diseñador de tramoyas de obras de teatro y óperas. Su familia era de origen vasco-francés.

A inicios de la década de 1930, participó en algunas manifestaciones contra el dictador Carlos Ibáñez del Campo; igualmente, realizó el servicio militar en el «Regimiento Coraceros» de Viña del Mar, reprimiendo las manifestaciones en las que antes había participado, lo que le provocó un gran sentimiento antimilitar.

Cursó sus estudios universitarios en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica de Chile, siendo su tesis de título un proyecto llamado La liga de las religiones, que consistía en bocetos de edificios con forma de mujer en diversas posiciones.6​ Paralelamente, asistió a talleres libres en la Escuela de Bellas Artes, siendo alumno del pintor Hernán Gazmuri, quien venía llegando de Francia. Además, trabajó como ilustrador en la revista satírica Topaze.4​ Se tituló de arquitecto en 1935.

Posteriormente, viajó a Europa en un barco mercante. Mientras estaba en Portugal, conoció a Gabriela Mistral, quien era cónsul en dicho país. La poetisa ayudó a Matta, quien vivió en su casa durante tres meses. Según el pintor, durante aquel tiempo se enamoró de Mistral, pidiéndole incluso su mano, pero la poetisa no aceptó.7​Pasó una temporada en España donde conoció a Maruja Mallo, Rafael Alberti, Federico Gras, Manuel Ángeles Ortiz, Pablo Neruda y Federico García Lorca. Durante su estadía en París trabajó en el taller del arquitecto Le Corbusier, a quien conoció gracias a Roberto Dávila. Según el historiador Hernán Marchant, la relación entre Matta y Le Corbusier estuvo caracterizada por «mucha admiración, pero con cierta rivalidad».8​ En el viejo continente, conoció además a los artistas André Breton, Salvador Dalí, Arshile Gorky y René Magritte. Fue Breton quien estimuló al artista chileno, valoró su trabajo y lo introdujo en el círculo de los principales miembros del movimiento surrealista parisino. Matta produjo ilustraciones y artículos para el periódico surrealista Minotaure. Durante este periodo trabó amistad con prominentes artistas contemporáneos europeos, como Pablo Picasso y Marcel Duchamp.

Un momento decisivo para la carrera artística de Matta se produjo en 1938, cuando pasó del dibujo a la pintura en óleo, por la cual es muy famoso. Este periodo coincidió con su viaje y residencia, hasta 1948, en los Estados Unidos. Sus primeras pinturas, entre las que destacó Invasión nocturna, dieron una indicación de la ruta artística tomada por el pintor.

El uso de patrones difusos de luz y gruesas líneas encima de un fondo particular se transformó en uno de sus sellos característicos. Durante las décadas de 1940 y 1950, su pintura reflejó el perturbador estado de la política internacional, utilizando imágenes de máquinas eléctricas y personas atormentadas. Al agregar arcilla a sus obras, desde los años 1960 en adelante, le agregó dimensión a su distorsión.

El trabajo de Matta agregó nuevas dimensiones a la pintura contemporánea, pese a su ruptura —por causas desconocidas— con el movimiento surrealista en 1947. Pese a que fue readmitido en 1959, su fama ganada es exclusivamente personal. Experimentó distintas formas de expresión artísticas, incluyendo producciones de videos como Système 88, la fotografía y otros medios de expresión.

En 1985 obtuvo la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes;9​ en 1990, recibió el Premio Nacional de Arte; en 1992, se le otorgó el Premio Príncipe de Asturias de las Artes y en 1995 obtuvo el Praemium Imperiale en la categoría de Pintura. Vivió regularmente desde la década de 1960 en el pueblo italiano de Tarquinia, ubicado al norte de Roma, realizando viajes esporádicos a su país. Durante la década de los sesentas incursionó en el diseño de muebles luego de conocer al diseñador italiano Dino Gavina,10​ creando en 1966 los asientos «Malitte Lounge Furniture» para la firma Gavina SpA,11​ que posteriormente sería comprada por la conocida firma Knoll. Los asientos Malitte hoy forman parte de la colección permanente del MoMA de Nueva York.12​

En 2001 se le otorgó la nacionalidad española, «en virtud de su aportación a la cultura y el arte iberoamericanos, y como reconocimiento al especial afecto por España que ha demostrado a lo largo de su dilatada trayectoria».13​

Falleció en Civitavecchia el 23 de noviembre de 2002. Tras su fallecimiento, el presidente de Chile Ricardo Lagos Escobar decretó tres días de duelo nacional.14​ El pintor fue sepultado en Tarquinia, en una cripta ubicada bajo su casa.

 

Fuente | Wikipedia