Definiciones egoísmo

 

(del latín “ego”: yo.) Principio de conducta; estriba en seguir únicamente los propios intereses personales sin tomar en consideración los intereses de los demás ni los de la sociedad. El egoísmo se halla estrechamente ligado al individualismo. Procuraba justificar el egoísmo, por ejemplo, el filósofo alemán Stirner. En la sociedad socialista, el egoísmo constituye un defecto y una supervivencia del capitalismo. Diccionario filosófico · 1965:131-132

(latín ego: yo.) Principio de vida y propiedad moral que caracterizan al hombre desde el punto de vista de su actitud hacia la sociedad y hacia otros hombres: se expresa en que el hombre se guía en su conducta tan sólo por sus propios intereses, sin tener en cuenta los intereses de la sociedad y de los circundantes; forma de manifestación del individualismo. El egoísmo caracteriza sobre todo las relaciones de propiedad privada. Como cualidad moral, el egoísmo se valora generalmente de modo negativo en la historia de la conciencia moral de la humanidad, aunque en el período de lucha contra la organización estamental jerárquica de la sociedad feudal desempeñó un determinado papel en la fundamentación del derecho de cada individuo a aspirar a la felicidad. Al afianzarse las relaciones capitalistas, las teorías que predicaban el egoísmo adquirieron una orientación cada vez más antisocial (Stirner) y, más tarde, un sentido reaccionario (Nietzsche), mientras que la devoción consciente por el egoísmo, como principio supuestamente moral, degeneraba en amoralismo. La moral comunista condena incondicionalmente cualesquiera manifestaciones de egoísmo y le opone los principios del colectivismo y del servicio consciente a los hombres, a la sociedad. Diccionario de filosofía · 1984:129-130

Teoría del egoísmo razonable
“Teoría ética formulada por los pensadores de la Ilustración de los siglos XVII-XVIII; se basaba en el principio de que el interés personal rectamente entendido había de coincidir con el interés social. En la ética de Helvecio, Holbach, Diderot y Feuerbach, la teoría del egoísmo razonable era expresión de los intereses de la burguesía ascendente en su lucha contra la moral religiosa ascética, servía de preparación ideológica a las revoluciones burguesas. Dichos filósofos consideraban posible combinar armónicamente los intereses personales y los sociales conservando la propiedad privada. En ellos, la teoría del egoísmo razonable reflejaba la práctica de la burguesía revolucionaria, la libertad de empresa, de iniciativa personal; su “interés social” era, de hecho, el interés de clase de la burguesía. En Chernishevski, Dobroliúbov y otros demócratas revolucionarios rusos, la teoría del egoísmo razonable servía para justificar la lucha de los trabajadores. En su ética, el interés personal como motivo de la conducta del hombre adquiere un pleno contenido social. Los demócratas revolucionarios rusos veían el sentido de la vida del hombre y el criterio de sus actos, en el desinteresado servicio al pueblo, en la acción para liberarlo de las cadenas de la servidumbre, en la transformación revolucionaria de la realidad en nombre del “bien del pueblo”. La teoría del egoísmo razonable, aunque desempeñó un papel históricamente progresivo, era metafísica, pues apelaba al hombre en general, a su naturaleza “eterna” abstracta”. Diccionario filosófico · 1965:458

Teoría del egoísmo racional
“Concepción ética promovida por los ilustrados de los siglos 17-18. Se asienta en el principio de que el interés personal justamente entendido debe coincidir con el social. En la ética de Helvecio, Holbach, Diderot y, más tarde, de Feuerbach, la teoría del egoísmo racional expresaba los intereses de la burguesía ascendente en su lucha contra la moral ascética feudal-cristiana y preparaba ideológicamente las revoluciones burguesas. Estos pensadores partían de que era posible la conjugación armónica de los intereses sociales y personales, conservándose la propiedad privada. La teoría del egoísmo racional reflejaba la práctica de la burguesía revolucionaria y la libertad de la iniciativa personal, idealizaba la actividad empresarial privada y hacía pasar de hecho por “interés social” el interés de clase de la burguesía. La realidad capitalista disipó la ilusión de la racionalidad de la sociedad burguesa. Chernishevski y Dobroliúbov rechazaron las ideas de los materialistas franceses del siglo 18 sobre la posibilidad de conjugar los intereses sociales y personales mediante la promulgación de leyes “sensatas” por monarcas ilustrados o legisladores sabios, así como el principio del “amor universal” de Feuerbach. El interés personal, como motivo de conducta, adquiere en la ética de Chernishevski y Dobroliúbov un contenido social. Ellos veían el sentido de la vida del hombre y el criterio de sus actos en el servicio desinteresado al pueblo, en su liberación de las trabas del régimen de servidumbre y en la transformación revolucionaria de la realidad. Pero a pesar del contenido racional que introdujeron en la teoría del egoísmo racional los demócratas revolucionarios rusos, esta teoría no daba una explicación consecuentemente científica a las leyes del desarrollo de la moralidad y del comportamiento del hombre en la sociedad o apelaba al hombre en general, a su naturaleza abstracta “eterna””. Diccionario de filosofía · 1984:130

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