El alcalde de la ciudad japonesa de Osaka, Toru Hashimoto, ha descrito como “necesario” el sistema en el que las mujeres asiáticas eran obligadas a prostituirse en burdeles para las tropas niponas durante la Segunda Guerra Mundial.

“Cuando los soldados se juegan la vida en el campo de batalla y quieres ofrecerles descanso, está claro que se necesita un sistema de reconforte, cualquiera lo entendería”, declaró ayer el alcalde de la primera ciudad del oeste del país frente a todas las televisiones niponas.

Hashimoto fue el gobernador más joven en la historia de Japón, antes de convertirse en alcalde de Osaka y es cofundador del Partido de la Restauración de Japón junto con el ex gobernador de Tokio Shintaro Ishihara, célebre por sus contundentes declaraciones contra China.

El alcalde reconoció que las mujeres fueron obligadas “contra su voluntad” a prostituirse en los burdeles militares, pero lo achacó “a la tragedia de la guerra”.

La mayoría de los historiadores estiman que Japón forzó a cerca de 200.000 mujeres asiáticas a la esclavitud sexual. Originarias de Corea, China y Filipinas, entre otros países, fueron obligadas a ser el “descanso” de las tropas en los campos de batalla japoneses.

Hashimoto añadió que no existe evidencia de que esta “política” tuviera la aprobación oficial pero que, de todos modos, Japón no era el único país en el que estaba establecida esta práctica.

“Hay muchos ejemplos” del comportamiento brutal de los soldados en tiempos de guerra y, para contener el fenómeno, “se debe decir con frialdad que era necesario un sistema de mujeres de descanso”, explicó Hashimoto.

El secretario general del Gobierno nipón, Yoshihide Suga, se ha negado hoy a hacer comentarios acerca de las polémicas declaraciones del alcalde de Osaka. Simplemente ha querido recordar la posición oficial de Tokio, que reconoce el sufrimiento que infligió Japón a las mujeres durante la Segunda Guerra Mundial.

Las declaraciones de Hashimoto han sido condenadas de inmediato por Seúl: “Estamos profundamente decepcionados por que un cargo oficial japonés defienda crímenes inhumanos”, ha afirmado un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Sur.

Tokio se disculpó oficialmente en 2007

El ‘premier’ nipón, Shinzo Abe, pidió perdón en 2007, durante una comparecencia en el Parlamento japonés, por el uso de mujeres como esclavas sexuales durante la guerra.

La disculpa se producía después de que fuera criticado por sus vecinos asiáticos por comentarios que ponían en duda si se secuestró a las mujeres para trabajar como esclavas sexuales.

“Pido perdón aquí y ahora como primer ministro”, dijo Abe. Y añadió que existía una declaración oficial de 1993 en la que Japón reconocía que el ejército imperial instaló y regentó burdeles para disfrute de sus tropas durante la guerra.

“Como suelo decir, siento simpatía por la gente que padeció dificultades y me disculpo por el hecho de que fueran colocadas en esa situación”, dijo.

Sin embargo, algunos conservadores japoneses argumentan que las mujeres eran prostitutas profesionales que fueron pagadas por sus servicios y no sufrieron abusos por parte de las tropas niponas.

 

Fuente | El Mundo (14/5/2013)