El planeta de los simios dirigida por Tim Burton, 2001

El planeta de los simios de Tim Burton es la historia de Ari (Helena Bonham Carter), una simia animalista que a su vez es una zoofílica celosa.

Los simios viven en una época que es un híbrido de Alta Edad Media, indios norteamericanos e Imperio Romano… lo único contemporáneo es el mencionado movimiento animalista.

Las tácticas del ejército simio se resumen en un “Tu ve por ahí, tu ves por allí y el resto conmigo”.

La civilización simia es un calco de cualquier civilización humana en decadencia.

Mientras que el Capitán Leo Davidson, el personaje humano protagonista (hieráticamente interpretado por Mark Wahlberg), es una especie de Mesías interestelar y asexuado, carente de cualquier atisbo de lucidez psicológica, el personaje de El General Thade (Tim Roth) es un homosexual prendado de su lugarteniente, el no menos simio Coronel Attar (Michael Clarke Duncan), el cual, dicho sea de paso, es el personaje más interesante de la película.

No pasa inadvertido que los simios son negros, así que se nos plantea un mundo exactamente igual al nuestro pero en el que los blancos ostentan la posición social contemporánea de un negro, y a la inversa, lo que se hace evidente en el final de la película, cuando Davidson bien puede decir “Estoy en mi mundo”, con la diferencia de que su posición social ha variado notablemente, ya que por muy astronauta de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos que sea, no deja de ser un blanco en un mundo de negros.

Lo mejor, los actores maquillados (y su maquillaje), lo peor, la insustancialidad de los supuestos dilemas biológicos y morales.