En efecto, no hay nada como la coartada

En efecto, no hay nada como la coartadadel desconciertopara declarase inocentey poder así tranquilizarla conciencia que nos quedapensando de reojo con lejanos culpables.       de El libro de las tentativas(otros poemas de El libro de las tentativas) En...

Soy el penúltimo de la fila

Soy el penúltimo de la fila.Las chimeneas llenan de terrible humo el aire.Ahora que aun no sabemos si moriremos algunos o todosy que la lucidez del horror cruza el cielointuimos que todos desapareceremossin dejar rastroy que los supervivientes serán malditosmuertos en...

Una vez desaparecida la campana del campanario

a mi tío antonio in memoriam   Una vez desaparecida la campana del campanariosolamente el balanceo de la cuerdacomo vestigio de los antiguos repiquesy es en esta gravedad de añicosdonde rozan mis dedos tus dedos lejanosy me dicen “hay en el acantilado senderos...

Camino entre los que duermen

Camino entre los que duermen.Pánico y determinación.Lo hago con sigilo por temor a despertarlos.Me acompañan y los acompaño.Cuando me abandonan los abandono. Duermo, pánico y determinación,en una estancia dorada y oscuradonde todo puede brillar pero todoyace apagado...

Hurto al lienzo de mi cuerpo

Hurto al lienzo de mi cuerpola primera sombra, la últimaluz, lo escribo todo en el librode las coincidencias y haymiel fresca en los labios del diablo.     de El libro de las tentativas(otros poemas de El libro de las tentativas) Hurto al lienzo de mi cuerpo...

Nadie puede pagarme como es debido

Nadie puede pagarme como es debidomi deseo de vida, el rostro exclusivoel desgarro de tanta locurael gesto curvo del arco tensoel ángulo exacto del fuego propicioque purifica y consume.Nadie puede pagarme como es debidoni tampoco nadie puede devolverme lo aplazado....

Era jueves por la tarde y anochecía

Era jueves por la tarde y anochecía.Llegó confuso a su casa. Lo habían despedido.Estaba muerto y dijo hola.Notó como en su interior crecía una idea sagrada.Había abandonado las posibilidadescuando entró en su cuartoy descendió lentamente.Su madre y su hermana no le...

Han visto a Luz en el Barrio Chino

a Luz Han visto a Luz en el Barrio Chino.Nunca más.Tras la investigación policialqueda en la bolsa de plásticouna foto de Elvis Presleyuna caja de condonesun escudo del Real Madrid.Su última guarida, este sótanodel médico forense.   de El libro de las...

La mujer se aferra a su dolor con dignidad

La mujer se aferra a su dolor con dignidad.Ha perdido algo que se ha llevado todo.Hace frío y repudia el amor, esa búsquedadesesperada de uno mismo en el otro.Hurga en la pérdida. Es, dice, lo que le queda.Sabe que envejece, que muere,no le importa, al contrario,ese...

El café humea

El café humea. Te vas y me voy.El café se está enfriando sin resentimiento ni alegaciones.No sufre. Su muerte es un tránsito al frío mundode los objetos inanimados. El café infructuoso muere.Se encoge en la taza, no piensa en nada, se pervierte,se ve obligado a...

Dormí en la isla

Dormí en la islajunto a tibajo los olivosa cielo descubiertoallí donde los grillosexaltados y las estrellastu cuerpo y el míosobre penachosde hierba, malezaolorosa y tersa, y el calory el viento y las voceslejanas de las escaramuzasde unos niñosmarchandocomo...

Él, el criminal

Él,el criminal,desayunahuevos revueltosen el hotelito de temporada de la costa.Ha bajado la marea dejando un manto de algas y caracolas.Desde el ventanal se divisa el edificio de las aguas termalesmás lejos las columnas de mármol del tanatorio.El,el criminal,es miope...