Filosofía de vida

Billy Wilder y el cine

Billy Wilder y el cine

«Si el cine consigue que un individuo olvide por dos segundos que ha aparcado mal el coche, no ha pagado la factura del gas o ha tenido una discusión con su jefe, entonces, el cine ha conseguido su objetivo».

“Cuando quiero enviar un mensaje, utilizo el servicio de correos”.

“Dicen que no encajo en este mundo. Francamente, considero esos comentarios un halago. ¿Quién diablos quiere encajar en estos tiempos?”.

“Si quieres decirle a la gente la verdad, sé divertido o te matarán”.

“Yo también tengo diez mandamientos, y los nueve primeros son: No aburrirás. El décimo dice: tienes que tener derecho al montaje final de la película”.

“Lo más importante es tener un buen guión. Los cineastas no son alquimistas; no se puede convertir un excremento de gallina en chocolate”.

“He hecho películas que a mí me hubiera gustado ver. Y yo sólo quiero ver películas que me entretengan”.

“Un actor entra por la puerta y no tienes nada. Pero si entra por la ventana, ya tienes una situación”.

“Lo que hace parecer sus películas más adultas que las nuestras es que sus diálogos son incompresibles” (acerca del cine europeo).

Edward Coke y la tradición

Edward Coke y la tradición

«Nosotros no somos sino de ayer (y por tanto necesitamos la sabiduría de aquellos que fueron antes que nosotros) y somos ignorantes (si no recibimos la luz y el conocimiento de nuestros antepasados) y nuestros días sobre la tierra son una sombra en comparación a los antiguos días y tiempos del pasado, cuando las leyes fueron puestas por la sabiduría de los más excelentes hombres, en una innumerable sucesión de tiempos, por una larga y continuada experiencia (que es la prueba del derecho y la verdad) cribada y purificada no por un hombre (siendo de tan corta vida) aunque haya tenido en su cabeza la sabiduría de todos los hombres del mundo, en ninguna época podría haberla alcanzado u obtenido».

Erasmo de Rotterdam y la educación

Erasmo de Rotterdam y la educación

«No hay quien desuelle y martirice con mayor crueldad a los niños que aquellos maestros que no tienen nada que enseñarles».

Fedor Emelianenko y su filosofía de vida

Fedor Emelianenko y su filosofía de vida

«Trato de vivir de acuerdo a los Diez Mandamientos. Para todo, la voluntad de Dios primero. Y tratar de ser más fuerte. Día a día. Empezando siempre con una oración por la mañana.

No puedes formar una familia sana si caes continuamente en la fornicación. No puedes llevar una vida equilibrada si está basada en la mentira, el robo o cualquier otro delito. Un día, vas a tener que responder por todas tus acciones.

Hoy en día el mal está en todas partes. Rusia está mal. Hay políticos corruptos, delincuencia…

Pero hay que mirarse primero a uno mismo. Si todo el mundo roba, yo seré el único que no.

Cuando veo que a mi alrededor todo se derrumba, lo que me ayuda es mantenerme enfocado en la disciplina interior. Si vivo bajo el hábito de una disciplina extrema, encuentro que todo a mi alrededor empieza a ir mejor. El mundo cambia cuando tú decides cambiar.

Intento hacer buenas obras y tratar bien a la gente que me rodea. Ahora es más fácil. En el pasado, hubo épocas en las que apenas podíamos comer. Luego, empecé a ganar dinero. Entonces, cuando miraba a mi rival a los ojos, me decía a mí mismo que ahí había alguien que quería devolverme a mi estado de miseria anterior. Y no podía permitirlo. Ese hombre delante de mí tenía que ser aniquilado. Pero es fácil desviarse. Un pequeño descuido y tocas fondo. Así que nunca pierdas la esperanza. Piensa que no tienes por qué seguir siendo siempre tu yo del ayer.

Tampoco suelo hablar nunca de mis debilidades, solo trabajo en ellas. Lo que me encanta es salir del entreno con esa sensación de estar exhausto, roto. Me gusta cuando vuelvo a casa arrastrándome, sin fuerza para mover ni los pies. A nivel espiritual, es lo mismo. Entreno mi alma para vivir en plena unión con Dios. Esto me hace aún más fuerte. Por eso necesito la Fe.

Para mí, todo este asunto de la religión empieza con una visita al monasterio de San Serafín, en Nizhni Novgorod. Tuve una experiencia fuerte de la presencia de Dios, y entendí que debía cambiar de vida. Entonces entendí que no sabía nada acerca del cristianismo, a pesar de la tradición religiosa de mi país. Nunca me había hecho a mí mismo cierto tipo de preguntas. Vivía en un país plagado de iglesias, pero nunca me había interesado entrar en una.

Luego empecé a formarme. En serio. Tomé el hábito de leer libros. Asistir a servicios religiosos. Entenderlos. Se me fueron abriendo los ojos. Y la gente adecuada empezó a aparecer en mi vida.

En la lucha espiritual, igual que en la jaula, hay que estar enfocado. No poner la atención en nada que pueda desviarnos. Para ser un luchador verdaderamente fuerte, necesitas entender esto. Piensa que tienes tu vida en tus manos. Pero no sabes si volverás a despertar mañana. O si volverás a acostarte en tu cama esta noche. Por eso necesitas vivir una vida honorable. Para no pasar vergüenza o lamentarte cuando sea tarde.

También tienes que dar ejemplo. Al educar a los hijos, hay que inculcarles que tienen una familia y una nación que defender. Por la que hay que estar dispuesto a morir. Tienen que entender la responsabilidad que implica ser hijo de Rusia.

Esto tienen que asimilarlo de pequeños. Así, cuando crezcan y sean llamados a filas, no rehuirán el deber. Su disposición interna será: Aquí estoy, dispuesto para servir a mi país.

También yo asumo el hecho de que, un día, quizás tendré que levantarme en defensa de la Patria. Por eso sigo cuidando mi forma física a pesar de estar retirado. No me interesa lucir bien. Solo quiero estar preparado».

Alain Finkielkraut, escuela, cultura

Alain Finkielkraut, escuela, cultura

«El primer objetivo de la escuela no es reducir las desigualdades, sino reducir la ignorancia”.

«Así pues, la barbarie ha acabado por apoderarse de la cultura. A la sombra de esa gran palabra, crece la intolerancia, al mismo tiempo que el infantilismo. Cuando no es la identidad cultural la que encierra al individuo en su ámbito cultural y, bajo pena de alta taición, le rechaza el acceso a la duda, a la ironía, a la razón –a todo lo que podría sustraerle de la matriz colectiva–, es la industria del ocio, esa creación de la era técnica que reduce a pacotilla las obras del espíritu (o, como se dice en América, de entertainment). Y la vida guiada por el pensamiento cede suavamente su lugar al terrible y ridículo cara a cara del fanático y del zombie».

Abraham Lincoln y las desigualdades

“No puedes ayudar a los pobres destruyendo a los ricos. No puedes fortalecer al débil debilitando al fuerte. No se puede lograr la prosperidad desalentando el ahorro. No se puede levantar al asalariado destruyendo a quien lo contrata”.

«Casi todas las personas son tan felices como se deciden a serlo».

«No hagas nada por cualquiera que pueda hacerlo por sí mismo».

«Nos podemos quejar porque los rosales tienen espinas, o alegrarnos porque las espinas tienen rosas».

«El hombre que no investiga las dos partes de una cuestión, no es honrado».

«Los que buscan el mal en la gente seguramente lo encontrarán».

«Yo no soy nada, la verdad es todo».

«Yo no sé quién fue mi abuelo; me importa mucho más saber quién será su nieto».

«No te dejes engañar. Las revoluciones no van hacia atrás».

«Deberíamos ser demasiado grandes para no tomar la ofensa y demasiado nobles para no darla».

Abraham Lincoln y las desigualdades

Roger Scruton

“El arte una vez hizo un culto a la belleza. Ahora tenemos un culto a la fealdad en su lugar. Esto ha convertido al arte en un chiste elaborado, que ya ha dejado de ser divertido”.

«Ser impopular nunca es fácil, aunque serlo por una buena causa es una garantía frente a la desesperación».

«Una sociedad libre es una comunidad de seres responsables, unidos por la benevolencia y las obligaciones del amor familiar».

«El relativismo es el primer refugio de los canallas».

«La búsqueda de la belleza hace del mundo nuestro hogar, amplía nuestras alegrías y consuela nuestras penas».

Roger Scruton y el arte
Roger Scruton

Sir Walter Raleigh y los españoles

Sir Walter Raleigh y los españoles

«No puedo por menos que ensalzar la paciente virtud de los españoles. Pocas naciones o acaso ninguna, han soportado tantas desdichas y padecimientos como los españoles durante su descubrimiento de las Indias. Y, sin embargo, persistiendo en sus empresas con indomable constancia, han anexionado a su reino tantas extraordinarias provincias como para enterrar el recuerdo de todos los peligros afrontados. Tempestades y naufragios, hambre, derrocamientos, motines, el frío y el calor, la peste y todo tipo de enfermedades antiguas y nuevas, junto a una extrema pobreza y carencia de lo más necesario, han sido los enemigos que han tenido que afrontar en un momento u otro, todos y cada uno de sus más nobles descubrimientos».

María de Estrada y la mujer española

María de Estrada y la mujer española

«No es bien señor Capitán, que mujeres españolas dexen a sus maridos yendo a la guerra; donde ellos murieren moriremos nosotras, y es razón que los indios entienden que somos tan valientes los españoles que hasta sus mujeres saben pelear…»

María de Estrada (¿1475-1548?), casada con el soldado Pedro Sánchez Farfán, formaba parte de la hueste de Hernán Cortés. Tras la dramática Noche Triste a la que sobrevivió, participó como soldado en la batalla de Otumba tras convencer a Cortés con esas palabras.

Posteriormente, el cronista Diego Muñoz Camargo (1529-1599), historiador tlaxcalteca hijo de español y de india, escribió sobre su comportamiento en esta batalla: Se mostró valerosamente haciendo maravillosos y hazañeros hechos con una espada y una rodela en las manos, peleando valerosamente con tanta furia y ánimo, que excedía al esfuerzo de cualquier varón por esforzado y animoso que fuera, que a los propios nuestros ponía espanto.

George Eliot y la vida que vivimos

George Eliot y la vida que vivimos

 «Y que ahora las cosas no nos vayan tan mal como podrían irnos, se debe en gran parte a los muchos que vivieron fielmente una vida discreta y que descansan en tumbas que nadie visita».

Frank Capra da un buen motivo

Frank Capra da un buen motivo

—¿Por qué te casaste conmigo?
—Porque quiero que mi hijo se parezca a ti.

«Qué bello es vivir» (Frank Capra, 1946)

Lionel Messi y los dones

Lionel Messi y los dones

«Ya era así desde chiquito. No hice nada. Fue Dios quien me hizo jugar así, quien me dio ese don, no tengo duda de eso. Él me eligió a mí. Obviamente yo después hice todo lo posible para intentar superarme y lograr poder triunfar. Pero, obviamente, sin la ayuda de Él, no hubiese llegado a ningún lado».

San Antonio Abad y la demencia

San Antonio Abad y la demencia

«Llegará un momento en que los hombres caerán en el absurdo, y cuando vean a alguién que no está trastornado, lo atacarán diciendo: Estás demente, tú no eres como nosotros».

Jeanette Winterson y la vida interior

Jeanette Winterson y la vida interior

«Me he dado cuenta de que cuando todas las luces están encendidas, la gente tiende a hablar de lo que está haciendo, de su vida exterior. Sentados a la luz de las velas o del fuego, la gente empieza a hablar de lo que siente, de su vida interior. Hablan subjetivamente, discuten menos, hacen pausas más largas. Sentarse a solas sin luz eléctrica es curiosamente creativo. Tengo mis mejores ideas al amanecer o al anochecer, pero no si enciendo las luces: entonces empiezo a pensar en proyectos, plazos, exigencias, y las sombras y formas de la casa se convierten en objetos, no en sugerencias, en cosas que hay que hacer, no en un fondo para el pensamiento».

Étienne Gilson y el nihilismo

Étienne Gilson y el nihilismo

“Aun hoy existen propuestas gnoseológicas deshumanizantes que nos llevan al escepticismo radical, al agnosticismo funcional, al secularismo y al relativismo en sus diversas formas, desarraigando al hombre de su identidad propia y abandonándolo al nihilismo. Estas corrientes se olvidan del ser y de su relación con el Ser, arrancándole a aquél su finalidad intrínseca, expropiándole su llamado a participar de manera plena con Aquél que lo sostiene en su perfecto acto de ser”.

Lewis Hanke y España

Lewis Hanke y España

“La Conquista de América por los españoles es uno de los mayores intentos de hacer prevalecer la justicia en una época brutal y sanguinaria. Ninguna nación europea tomó tan en serio sus deberes cristianos hacia los pueblos indígenas como lo hizo España».

San Beda el Venerable y la virtud

San Beda el Venerable y la virtud

«Pecadores e ignorantes son enviados a predicar, para que se comprenda que la fe de los creyentes está en la virtud de Dios, no en la elocuencia ni en la doctrina”.

Julio Cortázar y el socialismo

Julio Cortázar y el socialismo

«La orientación ética y práctica del socialismo es el mejor y más legítimo cuadro de vida para que las pulsiones sádicas se sublimen».

«Probablemente de todos nuestros sentimientos el único que no es verdaderamente nuestro es la esperanza. La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose».

«¿Quién está dispuesto a desplazarse, a desaforarse, a descentrarse, a descubrirse?».

«Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma».

«Pobre amor el que de pensamiento se alimenta».

«Los rasgos antropomórficos de un mono revelan, al revés de lo que cree la mayoría, la distancia que va de ellos a nosotros».

«Vení a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará».

San Alonso Rodríguez

“La virtud del silencio no está en no hablar, sino en saber callar a su tiempo y en saber hablar a su tiempo”.

“El espíritu de mortificación y de rigor es muy bueno que lo tenga cada uno para sí, mas para su hermano siempre ha de tener un espíritu de amor y suavidad”.

“El conocer uno su flaqueza y miseria no desmaya ni acobarda, antes anima y esfuerza más; porque hace desconfiar de sí y poner toda la confianza en Dios”.

“Esto es a lo que ha de atender el que hace las pláticas y el que hace los sermones; no a decir lo que a él le ha de hacer parecer más docto y erudito, porque eso sería predicarse a si mismo; sin lo que ha de hacer más provecho a los oyentes”.

“De donde se verá cuanto nos importa el hacer mucho caso de cosas pequeñas, si pequeñas se pueden llamar las que nos acarrean tanto bien, y por donde nos puede venir tanto mal”.

San Alonso Rodríguez

Richard Wagner y Dios

«Estoy convencido de que hay corrientes universales de ideas divinas que vibran por todas partes en el éter y todo aquel que puede percibir estas vibraciones se convierte en inspirado, suponiendo siempre que es consciente del proceso y que cuenta con el saber y la habilidad de exponerlas de una forma convincente; da igual que sea compositor, arquitecto, pintor, escultor o inventor».

«Creo que esta Fuerza vibratoria universal une el alma humana con la Fuerza central todopoderosa, de la que proviene el principio de la vida y a la que todos debemos nuestra existencia. Esta fuerza representa para nosotros el vínculo con el Poder supremo del cosmos, del que todos somos una parte. Si no fuera así, no nos podríamos poner en contacto con ella. El que puede hacerlo recibe la inspiración».

Richard Wagner y Dios

Giacomo Puccini y Dios

Giacomo Puccini y Dios

«El gran secreto de todos los genios creadores se encuentra en el hecho de que poseen la fuerza de apropiarse de la belleza, la riqueza, grandeza y excelsitud que hay dentro de su alma, como elementos que forman parte del Todopoderoso, y, al mismo tiempo, de comunicar tal riqueza a los demás. La adecuada y consciente asimilación de las propias fuerzas anímicas es el mayor secreto».

«En primer lugar, acumulo toda la fuerza del Yo en mí. A continuación siento la ardiente necesidad y una fuerte decisión de crear algo digno. Esta necesidad, este anhelo, incluye el convencimiento de que puedo conseguir mi objetivo. Después pido, con fervor, al Poder que me creó, que me dé la fuerza suficiente. Esta plegaria, esta oración, se debe combinar con la esperanza de que esta ayuda superior me será concedida. Así, esta fe total deja el campo libre a las vibraciones que, desde la dinamo, desde el centro de mi alma, fluyen en mi conciencia; han nacido las ideas inspiradas».

Johannes Brahms y Dios

​«Poder reconocer como Beethoven que nosotros somos uno con el Creador es una vivencia maravillosa y venerable. Hay muy pocos hombres que lleguen a reconocerlo; por eso hay tan pocos compositores y espíritus creadores en todos los campos del esfuerzo humano.

Sobre todo ello pienso siempre antes de ponerme a componer. Es el primer paso. Cuando siento dentro de mí este anhelo, me giro en primer lugar directamente hacia mi Creador y le hago estas tres preguntas, que son tan importantes para nuestra vida en este mundo: ¿de dónde?, ¿por qué?, ¿hacia dónde?

Inmediatamente siento unas vibraciones que me invaden. Es el Espíritu que ilumina las fuerzas internas del alma, y en este estado de éxtasis veo claro lo que en mis estados de ánimo habituales es oscuro.

Entonces me siento capaz, como Beethoven, de dejarme inspirar desde arriba. Durante estos momentos, me hago cargo de la enorme importancia de aquella revelación suprema de Jesús: «Yo y el Padre somos uno».

Estas vibraciones toman la forma de unas imágenes mentales determinadas, después de haber expresado mi deseo y mi decisión referente a lo que quiero, es decir, de ser inspirado para componer algo que estimule y anime a la humanidad, algo que tenga un valor perdurable.

A continuación fluyen las ideas directamente de Dios».

Johannes Brahms y Dios

Richard Strauss y Dios

Richard Strauss y Dios

«Cuando me hallo en un estado inspirado, tengo unas visiones determinadas debido a la influencia de una Fuerza superior. En estos momentos, siento que se me abre la Fuente de la fuerza eterna e infinita, en la que tanto usted como yo y todas las cosas tienen su origen. La religión le da el nombre de Dios».

«Sé que la facultad de absorber unas ideas de este tipo en mi conciencia es un regalo divino. Es una orden de Dios, un cometido que me ha sido confiado y siento que el deber más importante que tengo es sacarle el mejor provecho posible, hacer que se ensanche y se desarrolle».

Yukio Mishima y España

Yukio Mishima y España

“Lo que más admiro de la cultura española es el orgullo y la valentía, algo que brilla por su ausencia en los japoneses de hoy en día. Cuando hablo con españoles, siempre siento como que quiero recuperar esos sentimientos de orgullo y valentía que antiguamente los buenos japoneses poseían. Y es que, el que sus obras nos lleguen tan fácilmente al corazón, es porque los japoneses somos capaces de comprender ese alma popular española. Otro pequeño ejemplo es el de la sensibilidad que desprenden los intervalos del flamenco; y es que no conozco otro baile europeo que se le parezca. Dichos intervalos me resultan muy semejantes a los del teatro Nò, o a los del Kabuki; y sobre todo, a la cadencia del Bunraku. Más aún, la canción española tiene un sentimiento de tristeza muy profundo, que se asemeja en su esencia al que existe en la música folclórica japonesa. Quién sabe si todo esto podría deberse a la influencia oriental que existe en España…”

Carl Schmitt y España

Carl Schmitt y España

«[…] La guerra de liberación nacional de España es una piedra de toque. En la lucha mundial de hoy, España fue la primera nación que se reafirmó por sus propias fuerzas, de tal forma que, ahora, todas las naciones no comunistas tienen que acreditarse en este aspecto frente a España».

«En el siglo XIX surgió el hábito de hablar con la mayor naturalidad del «Estado» de los atenienses y romanos y del «Estado» de la Edad Media y de los aztecas. Los errores a que ello dio lugar fueron peores que hablar del Estado de las abejas u hormigas».

Jesús Evaristo Casariego y a lo que está unido

Jesús Evaristo Casariego y a lo que está unido

«Me une a la derecha lo que dice y no hace sobre religión y patriotismo; al centro lo que dice y no hace sobre convivencia, moderación y equilibrio; a la izquierda lo que dice y no hace sobre justicia social transformadora».

Álvaro d’Ors y el derecho

Álvaro d'Ors y el derecho

«Yo creo que es mejor olvidarse del concepto protestante de «derecho subjetivo» (me remito a Michel Villey), porque el mismo endiosamiento del «sujeto» como ombligo del derecho es una culminación protestante imputable a Kant, para quien la persona no era lo suficientemente abstracta que él necesitaba, para dar paso, sin él saberlo, a la futura liquidación del mismo «sujeto» por Kelsen, que lo redujo a «centro de imputación normativa»».

Álvaro d’Ors y Pérez-Peix, ‘Para una metahistoria jurídica’ (1987)

San Juan de Kronstadt y el tiempo

San Juan de Kronstadt y el tiempo

«Cada campanada del reloj nos dice: ahora tienes una hora menos para cruzar el umbral de la vida después de la muerte. No te dejes seducir por la dulzura momentánea del pecado que se desvanece como un sueño, dejando el alma vacía, enferma, angustiada».

Benedicto XVI y España

Benedicto XVI y España

«El diablo sabe lo que ha hecho España a lo largo de su Historia: la evangelización de América, el papel de España durante la Contrarreforma, la persecución religiosa durante los años treinta del pasado siglo. Tenga confianza, los enemigos de Dios y de la Iglesia hacen mucho ruido y están muy presentes en los medios, pero sin salir en los medios y sin hacer ruido hay mucha gente que reza. Y esa oración es muy poderosa.

Le voy a decir las armas por las que van a derrotar al diablo y no va a conseguir destruir España: la primera, la humildad; la segunda, la oración; la tercera, el sufrimiento… (y tras una brevísima pausa)… la devoción a la Santísima Virgen… y como en el evangelio del próximo domingo, tenga confianza. En el momento oportuno el Señor actuará».

Nota (Evangelio mencionado):
Mateo 8:23/27: «Y entrando él en el barco, sus discípulos le siguieron. Y he aquí, fue hecho en la mar un gran movimiento, que el barco se cubría de las ondas; mas él dormía. Y llegándose sus discípulos, le despertaron, diciendo: Señor, sálvanos, que perecemos. Y él les dice: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y a la mar; y fue grande bonanza. Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y la mar le obedecen?».

El Retablo de Isenheim de Matthias Grünewald

El Retablo de Isenheim de Matthias Grünewald

“Como un predicador de la Pasión, Grünewald no ahorró nada para expresar los horrores de la cruel agonía: el cuerpo moribundo de Cristo está deformado por la tortura de la Cruz; las espinas de los látigos penetraron en las heridas supurantes que recubren toda la figura. La sangre de color rojo oscuro contrasta claramente con el verde pálido de la carne. Cristo crucificado expresa el significado de su sufrimiento a través de las facciones y del conmovedor gesto de las manos». Ernst Gombrich.

«Este Cristo espantoso, moribundo sobre el altar del Hospicio de Isenheim, parece hecho a imagen de los afectado por el fuego sagrado que le rezaban, y se consolaban con el pensamiento que el Dios al que imploraban había probado sus mismos tormentos, y que se hubiese encarnado en una forma repugnante como la de ellos, y se sentían menos desventurados y menos despreciables. (…) ¡Ah! ante este Calvario embadurnado de sangre y empapado de lágrimas, ¡qué lejos se estaba de aquellos bonachones Gólgotas que, desde el Renacimiento, había adoptado la Iglesia! Este Cristo de tétanos no era el Cristo de los ricos, el Adonis de Galilea, el mozo bien parecido, el hermoso muchacho de mechones rubios, de la barba partida, con rasgos caballunos e insípidos, al que los fieles adoran desde hace cuatrocientos años. Aquel era el Cristo de San Justino, de San Basilio, de San Cirilo, de Tertuliano, el Cristo de los primeros siglos de la Iglesia, el Cristo vulgar, feo, porque cargó con todos los pecados y asumió por humildad las formas más abyectas». Joris-Karl Huysmans.

André Breton y la mente

André Breton y la mente

«Todo induce a creer que existe cierto punto de la mente en el que la vida y la muerte, lo real y lo imaginado, el pasado y futuro, lo comunicable y lo incomunicable, lo alto y lo bajo, dejan de percibirse como contradicciones».

Bill Maher y lo que quieren los niños

Bill Maher y lo qie quieren los niños

«Si los niños supieran lo que quieren ser a los ocho años, el mundo estaría lleno de vaqueros y princesas. Yo quería ser un pirata. Gracias a Dios nadie me tomó en serio y programó una operación para quitarme el ojo y cortarme la pierna».

Paul Dirac y Dios

Paul Dirac y Dios

«Parece que uno de los rasgos fundamentales de la naturaleza es que las leyes físicas fundamentales se describen en términos de una teoría matemática de gran belleza y poder. Para comprenderla se necesita una norma muy elevada de matemáticas… Uno quizás pudiera describir la situación diciendo que Dios es un matemático de orden muy elevado, y que Él usó matemáticas muy avanzadas al construir el universo».

El físico teórico inglés Paul Dirac es conocido por una amplia gama de contribuciones a la mecánica cuántica, en particular por formalizar los conceptos y técnicas matemáticas necesarios para hacer que los principios sean internamente consistentes.

Albert Einstein y Dios

Albert Einstein y Dios

«Quiero saber cómo Dios creó este mundo. No me interesa este o aquel fenómeno, en el espectro de este o aquel elemento. Quiero saber Sus pensamientos; el resto son detalles».

“La ciencia sin religión está coja y la religión sin ciencia está ciega”.

«Cuando la solución es simple, Dios está respondiendo».

«Dios no juega a los dados con el universo».

«Dios es sutil pero no malicioso».

«Las proposiciones matemáticas, en cuanto tienen que ver con la realidad, no son ciertas; y en cuanto que son ciertas, no tienen nada que ver con la realidad».

«Todo el que está seriamente involucrado en la búsqueda de la ciencia se convence de que un Espíritu se manifiesta en las leyes del Universo, un espíritu muy superior al del hombre, frente al cual uno con nuestros modestos poderes debe sentirse humildes».

Hans Kelsen y la democracia

Hans Kelsen y la democracia

“La democracia es propia de épocas que no saben dónde está la Verdad por que dudan de que exista una Verdad absoluta y solo creen en las verdades relativas, parciales y efímeras”.

Fiódor Dostoyevski

Fiódor Dostoyevski

«El dolor y el sufrimiento son siempre inevitables para una gran inteligencia y un corazón profundo».

«Ama a un hombre, incluso en su pecado, porque ese amor es una semejanza del amor divino, y es la cumbre del amor en la tierra».

«La tolerancia llegará a tal nivel que las personas inteligentes tendrán prohibido pensar para no ofender a los imbéciles».

«El hombre que tiene conciencia sufre mientras reconoce su pecado. Ese es su castigo».

«El hombre debe pasar su felicidad mediante el sufrimiento: Es la ley de la tierra».

«Cien sospechas no son una prueba».

«La compasión es la ley principal de la existencia humana».

«Este es mi último mensaje para ti: en el dolor, busca la felicidad».

«¡Cuando la razón falla, el diablo ayuda!».

«¿Qué es el infierno? Sostengo que es el sufrimiento de no poder amar».

«Nada ha sido más insoportable para un hombre y una sociedad humana que la libertad».

San Basilio el Grande

Basilio el Grande

“El infierno no se puede hacer atractivo, así que el diablo hace atractivo el camino que conduce allí”.

“El dinero es el estiércol del diablo».

“El obrar es el principio del conocer».

“La presencia de Dios es un remedio contra todos los vicios».

«Le envidias a tus semejantes lo que tú mismo disfrutas; tomando malos consejos en tu alma, no piensas en cómo podrías distribuir a otros según sus necesidades, sino más bien en cómo, después de haber recibido tantos bienes, podrías robar a otros».

«Así también Moisés, que se levantó con gran ira para oponerse a los que pecaban contra Dios, pero soportó con mansedumbre de espíritu todas las calumnias contra sí mismo».

Tomás Moro

«Los hombres, cuando reciben un mal lo escriben sobre un mármol; mas si se trata de un bien, lo hacen en el polvo».

«Dame un alma que no conozca el aburrimiento, los refunfuños, los suspiros y los lamentos y no permitas que me tome demasiado en serio esa cosa tan invasora que se llama «yo»».

«Si el honor fuera rentable, todo el mundo sería honorable».

«Nada se puede dar a un hombre si no es quitándoselo a otro».

«Es preciso que obréis de manera tal que si no podéis hacer todo el bien que deseáis, logren vuestros esfuerzos por lo menos quitar fuerza al mal».

«No alabéis esa justicia que solamente es hermosa en apariencia. Dejáis que den a los niños una educación abominable que corrompe sus almas desde sus más tiernos años. ¿Es necesario pues que los castiguemos por los crímenes que no son culpa de ellos cuando llegan a ser hombres? Porque ¿Qué otra cosa hacéis de ellos sino ladrones que luego castigáis?».

Tomás Moro, Londres, 1478-1535

San Bernardo de Claraval

San Bernardo de Claraval

«La carne tienta con dulzuras, el mundo con vanidades, el demonio con amarguras».

«Debemos amar a Dios porque Él es Dios, y la medida de nuestro amor debe ser amarlo sin medida».

«Al conocer lo que Dios nos ha dado, encontraremos muchísimas cosas por las que dar gracias continuamente».

“¿Qué es la avaricia? Un continuo vivir en la pobreza por temor a ser pobre”.

«La novedad es madre de la temeridad, hermana de la superstición e hija de la ligereza».

«La culpa no está en el sentimiento, sino el el consentimiento».

«El desconocimiento propio genera soberbia; pero el desconocimiento de Dios genera desesperación».

«La muerte os espera en todas partes; pero, si sois prudentes, en todas partes la esperáis vosotros».

François-René de Chateaubriand

François-René de Chateaubriand

«Desde entonces he hecho muchos otros presagios no menos certeros, y tan poco atendidos como aquél; ¿y qué ocurría cuando se producía el desastre? Pues que la gente se ponía a salvo del peligro, y me dejaban a mí luchando con la desventura que había previsto. Cuando los holandeses sufren una racha de viento atemporalado en alta mar, se retiran al interior del barco, cierran las escotillas y se ponen a tomar ponche, dejando un perro en cubierta para que le ladre a la tempestad; una vez pasado el peligro, se manda de nuevo al amigo fiel a su perrera en el fondo de la bodega, y el capitán vuelve a disfrutar del buen tiempo en el alcázar de popa. Yo he sido el perro holandés de la nave de la legitimidad”.

«La historia es un puro engaño; permanece tal como la maquilló y amañó algún gran escritor. Aun si halláramos unas Memorias que demostraran hasta la evidencia que Tácito solo escribió imposturas al contar las virtudes de Agrícola y los vicios de Tiberio, Agrícola y Tiberio, seguirían siendo tal como los hizo Tácito».

«Tengamos fe en la religión y en la libertad, las dos únicas cosas grandes del hombre: la gloria y el poder son deslumbrantes, no grandes».

«Nuestras ilusiones no tienen límites, probamos mil veces la amargura del cáliz y, sin embargo, volvemos a arrimar nuestros labios a su borde».

No hay nada en la vida tan bello, tan grato y tan grande como las cosas misteriosas».

«Para borrar nuestras faltas a los ojos de los hombres son precisos torrentes de sangre; pero ante Dios una sola lágrima basta».

«El escritor original no es aquel que no imita a nadie, sino aquel a quien nadie puede imitar».

Juan Donoso Cortés

«El liberalismo y el parlamentarismo producen en todas partes los mismos efectos: ese sistema ha venido al mundo para castigo del mundo: él acabará con todo, con el patriotismo, con la inteligencia, con la moralidad, con la honra. Es el mal, el mal puro, el mal esencial y substancial. Eso es el parlamentarismo y el liberalismo. Una de dos: o hay quien dé al traste con ese sistema, o ese sistema dará al traste con la nación española, como con toda la Europa».

«En lo pasado está la historia del futuro».

«Al compás mismo con que se disminuye la fe, se disminuyen las verdades en el mundo; y la sociedad que vuelve la espalda a Dios, ve ennegrecerse de súbito con aterradora oscuridad todos sus horizontes».

«El socialista es un consumidor compulsivo del presente. El socialismo no espera el futuro, procura su consumo en el presente a cargo del día de mañana».

«Mi asombro crece de punto cuando observo que los mismos que afirman la solidaridad humana niegan la familiar… lo cual es afirmar que nada tengo en común con los propios y que todo me es común con los extraños».

«El libre albedrío dejado al hombre es un don tan alto, tan trascendental, que más bien parece por parte de Dios una abdicación que una gracia».

«La idolatría parece ser la religión natural de todas las muchedumbres, señaladamente de aquellas que han sido corrompidas por las revoluciones».

Juan Donoso Cortés

«El principio electivo es cosa de suyo tan corruptora, que todas las sociedades civiles, así antiguas como modernas, en que ha prevalecido han muerto gangrenadas».

«Un síntoma, señores, de que están pervertidas en una sociedad todas las ideas, es cuando todos los partidos, todas las escuelas políticas, van a su perdición por el mismo camino que ellos han abierto para salvarse».

«Dios se vale muchas veces de los débiles para abatir a los poderosos».

Carl Ludwig Schleich, Dios y la Ciencia

Carl Ludwig Schleich, Dios y la Ciencia

“Me hice creyente a mi manera por el microscopio y la observación de la naturaleza, y quiero, en cuanto esté a mi alcance, contribuir a la plena concordia entre Ciencia y Religión”.

Cirujano y escritor alemán, conocido por su contribución a la anestesia clínica.

Alessandro Volta, Dios y la Ciencia

Alessandro Volta, Dios y la ciencia

»Yo veo a Dios por todas partes”.

“El lenguaje de la experiencia es más autorizado que cualquier otro razonamiento: los hechos pueden destruir nuestros raciocinios pero no viceversa”.

“Creo que, tan pronto como se descubra algo nuevo en la ciencia, hay que adoptar un término completamente nuevo para ello”.

“Cada metal tiene un poder, que es diferente para cada uno, de poner el fluido eléctrico en movimiento…”

Famoso por el descubrimiento del metano​ en 1776 y por la invención y desarrollo de la pila eléctrica en 1799, la unidad de fuerza electromotriz del Sistema Internacional de Unidades lleva el nombre de voltio en su honor desde 1881.

Berntrand de Jouvenel y la soberanía

Berntrand de Jouvenel y la soberanía

«La proclamación de la soberanía del pueblo no tuvo otro efecto que sustituir a un rey vivo por una reina ficticia: la voluntad general, por naturaleza siempre menor de edad y siempre incapaz de gobernar por ella misma».

Charles Dickens y el tiempo

Charles Dickens y el tiempo

«Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la comparación en grado superlativo».

de Historia de dos ciudades

Boris Pasternak y el amor

Boris Pasternak y el amor

«Se habían amado no porque fuera inevitable o hubiesen sucumbido a la ‘llama de la pasión’. Se amaron porque así lo quiso todo cuanto los rodeaba: la tierra a sus pies, el cielo sobre sus cabezas, las nubes y los árboles”.

de Doctor Zivago

Soren Kierkegaard

Soren Kierkegaard

«La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más».

«La angustia es el vértigo de la libertad».

«Toma consejo de tu enemigo».

«La mayoría de los hombres persiguen el placer con tal apresuramiento que, en su prisa, lo pasan de largo».

«La gente exige la libertad de expresión como una compensación por la libertad de pensamiento, que rara vez utilizan».

«¡Qué irónico es que precisamente por medio del lenguaje un hombre pueda degradarse por debajo de lo que no tiene lenguaje!».

«Es un deber del conocimiento humano comprender que existen y cuáles son las cosas que no puede entender».

«Nuestra vida siempre es la expresión de nuestros pensamientos dominantes».

«El tirano muere y su reino termina. El mártir muere y su reino comienza».

«Lo que me hace grande no es lo que me sucede, sino lo que hago con ello».

«Cuando al hombre se le pone como medida de todas las cosas, se le convierte en esclavo de su propia finitud».

«El ser humano es una síntesis de lo temporal y lo eterno, de lo finito y lo infinito».

«Gritarle al mundo nuestra infelicidad es más fácil que golpearse el pecho y gemir sobre uno mismo».

San Agustín de Hipona

San Agustín de Hipona

“Conocerse de verdad a uno mismo no es otra cosa que oír de Dios lo que él piensa de nosotros”.

“Para crear se necesitan siglos y gigantes; para destruir, un enano y un segundo”.

“Si se enfría nuestro amor, se entumece nuestra acción”.

“Oye, pues, de una vez un breve precepto: ama y haz lo que quieras; si callas, clamas, corriges, perdonas; calla, clama, corrige, perdona movido por la caridad. Dentro está la raíz de la caridad; no puede brotar de ella mal alguno”.

“Dos amores han dado origen a dos ciudades: el amor de sí mismo hasta el desprecio de Dios, la terrena; y el amor de Dios hasta el desprecio de sí, la celestial…”.

“Bien, tú puedes, yo no. Guardemos lo que uno y otro hemos recibido; inflamémonos en la caridad, amémonos unos a otros, y de esta forma yo amo tu fortaleza y tú soportas mi debilidad”.

“En cuanto a bienes espirituales, considera tuyo lo que amas en el hermano, y él considere suyo lo que ama en ti”.

“El hombre nuevo nace del viejo, porque la regeneración espiritual se inicia con el cambio de la vida terrestre y mundana”.

“En mi corazón soy lo que soy”.

Shirley Jackson responde a Mrs. White

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Reloj de filosofía de vida