Joseph Roth y el fin de una época

«Si mis hijos no me obedecen, me limito simplemente a conservar mi dignidad. Es lo único que se puede hacer. A veces los contemplo mientras duermen. Sus rostros me resultan extraños. Veo que son unos forasteros, de un tiempo que todavía ha de llegar y que yo no conoceré».

Así sintetiza el fin de una época en «La marcha Radetzky».