Lionel Messi y los dones

«Ya era así desde chiquito. No hice nada. Fue Dios quien me hizo jugar así, quien me dio ese don, no tengo duda de eso. Él me eligió a mí. Obviamente yo después hice todo lo posible para intentar superarme y lograr poder triunfar. Pero, obviamente, sin la ayuda de Él, no hubiese llegado a ningún lado».