Marlon Brando

A Marlon Brando siempre le pareció ridícula la profesión de actor y es lógico ya que su éxito solamente se entiende por un físico fotogénico, suficiente para evitar la necesidad de actuar más que representando el desprecio que sentía por los que admiraban sus dotes de actor en lugar de admirar que él nunca actuaba, que él era él mismo.