No sé como arrepentirme, tampoco como amar:
en todos los estribillos siempre hay
una cláusula que no comparto.
Nos movemos en demasiadas direcciones, viejos y altaneros,
sin más rumbo que la rutina y el desconcierto
y no me he ido nunca pero vuelvo siempre de muy lejos
caminando por la orilla de la playa con los zapatos en la mano
soñando con lo sagrado
rumiando si cuando digerimos la comida somos nosotros
y si era libre Cristo de elegir otro destino

 

de El libro de las tentativas
(otros poemas de El libro de las tentativas)

No sé como arrepentirme de El libro de las tentativas