Richard Strauss y Dios

«Cuando me hallo en un estado inspirado, tengo unas visiones determinadas debido a la influencia de una Fuerza superior. En estos momentos, siento que se me abre la Fuente de la fuerza eterna e infinita, en la que tanto usted como yo y todas las cosas tienen su origen. La religión le da el nombre de Dios».

«Sé que la facultad de absorber unas ideas de este tipo en mi conciencia es un regalo divino. Es una orden de Dios, un cometido que me ha sido confiado y siento que el deber más importante que tengo es sacarle el mejor provecho posible, hacer que se ensanche y se desarrolle».