«Estoy convencido de que hay corrientes universales de ideas divinas que vibran por todas partes en el éter y todo aquel que puede percibir estas vibraciones se convierte en inspirado, suponiendo siempre que es consciente del proceso y que cuenta con el saber y la habilidad de exponerlas de una forma convincente; da igual que sea compositor, arquitecto, pintor, escultor o inventor».

«Creo que esta Fuerza vibratoria universal une el alma humana con la Fuerza central todopoderosa, de la que proviene el principio de la vida y a la que todos debemos nuestra existencia. Esta fuerza representa para nosotros el vínculo con el Poder supremo del cosmos, del que todos somos una parte. Si no fuera así, no nos podríamos poner en contacto con ella. El que puede hacerlo recibe la inspiración».

Richard Wagner y Dios