“La primera expresión de esta tendencia, en el tiempo, son los poemas figurados. Su producción es síntoma de la conciencia del hecho que escribir es también imprimir un dibujo sobre el papel. La tradicional disposición rectangular del encolumnado intenta conferir al dibujo del texto un carácter de neutralidad; entonces, por contraste, cualquier alteración del dibujo establecido por la norma se vuelve significativo. La figura, lo que consigue, es jugar un papel influyente sobre el texto; ello sucede así porque la lectura se desarrolla al mismo tiempo que los ojos reciben el estímulo informativo de su dibujo, que puede confirmar, ampliar, desviar o incluso contradecir el mensaje. Es interesante el caso del “Huevo” de Simmias de Rodas (hacia el 300 a.C.), uno de los poemas figurados más antiguos que se conservan de Occidente. La lectura que propone no es de arriba hacia abajo sino del centro hacia la periferia, en forma de espiral, a la manera en que eran concebida en la naturaleza las leyes de la creación, sugiriendo con el itinerario de lectura, al mismo tiempo, la forma del huevo y la condición cíclica y perpetua de dicho proceso. Para los griegos, es oportuno recordarlo, el huevo era símbolo del misterio de la vida. Con todo, muchos poemas figurados tienen un carácter meramente decorativo”.

Fuente | POESÍA CONCRETA: A. Artaud, M. Bense, D. Pignatari y otros. Estudio preliminar y selección Jorge Santiago Perednik. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina,1982. p. VI-VII.

Simmias de Rodas, poeta visual
Simmias de Rodas, poeta visual
Simmias de Rodas, poeta visual
Simmias de Rodas, poeta visual

"Quiero y no puedo"

Quiero y no puedo (Poema Visual)